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LA FORMACIÓN
DEL ENTRENADOR DE FÚTBOL |
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Autor: Manuel Tomás Abad Robles Licenciado en Ciencias de
la Actividad Física y Ciencias del Deporte
- Diplomado en Educación
Primaria, especialista en Educación Física
- Doctorando en la Facultad de
Ciencias de la Educación de la Universidad de Huelva |
1.- INTRODUCCIÓN
A continuación exponemos una parte del trabajo de investigación perteneciente al Programa de Doctorado “investigación en la enseñanza y el aprendizaje de las áreas curriculares” del Departamento de Expresión Musical, Plástica, Corporal y sus Didácticas de la Universidad de Huelva (bienio 2001-2003), cuyo título hace referencia al “perfil y grado de formación de los entrenadores de fútbol base de la Mancomunidad de la costa de Huelva”. Por tanto, como podemos deducir, la presente investigación pretende esclarecer el perfil y el grado de formación de los entrenadores y entrenadoras de fútbol base de la Mancomunidad de la Costa de Huelva.
El principal objetivo de nuestro estudio no es otro que el intentar acercarnos un poco más a la realidad de la enseñanza y el aprendizaje del fútbol. En nuestro caso, vamos a exponer, en primer lugar, los fundamentos teóricos de nuestra investigación, basándonos, esencialmente, en la consideración del entrenador o entrenadora de fútbol base, no sólo como un docente, sino primordialmente como un educador, que interviene en la formación de chicos y chicas cuya edad va desde los 7/8 años a los 16 años, correspondiéndose con las categorías siguientes: Pre-benjamín, Benjamín, Alevín, Infantil y Cadete.
Dada la importancia del papel de este entrenador/educador consideramos que su formación ha de ser la adecuada, para lo cual, pensamos que ésta ha de tener muchas de las características que tiene la formación del profesorado en general y del profesorado de Educación Física en particular (consideración ésta defendida actualmente por la mayoría de los autores estudiosos del tema como por ejemplo Giménez, 2000 y 2003; Ibáñez y Medina, 1999 y Moreno Contreras, 1997). Por eso, pretendemos analizar la formación que tienen los distintos entrenadores y entrenadoras que desempeñan su labor en el fútbol base, pero también otros aspectos relevantes para nosotros. En este sentido, nos interesa conocer cuántos entrenadores y entrenadoras tienen el título de entrenador/a de fútbol, valoración de los contenidos del curso de entrenadores y entrenadoras (en el caso de que lo hayan realizado), etc. Además, pretendemos sacar a la luz las necesidades y demandas de formación que tienen aquéllos que se dedican a la enseñanza diaria del fútbol base. No obstante, tenemos que decir que, actualmente, son escasas las investigaciones que tratan acerca de la formación del entrenador y entrenadora de fútbol base, por lo que pensamos que se hace necesaria la realización de nuevas investigaciones al respecto. Tras comentar brevemente el marco teórico de nuestra investigación pasaremos a exponer, también de manera sucinta, los aspectos más relevantes de la metodología llevada a cabo, los resultados, análisis y discusión de los datos obtenidos, para concluir reseñando las conclusiones de nuestra investigación.
2.- OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN
A. Establecer el perfil de los entrenadores y entrenadoras de fútbol base de la Mancomunidad de la Costa de Huelva.
B. Analizar la formación y cualificación que tienen los distintos entrenadores y entrenadoras de fútbol base de la Mancomunidad de la Costa de Huelva.
• B.1. Describir la formación inicial de los entrenadores y entrenadoras de fútbol base de la Mancomunidad de la Costa de Huelva.
• B.2. Describir la formación permanente de los entrenadores y entrenadoras de fútbol base de la Mancomunidad de la Costa de Huelva.
• B.3. Describir y analizar los contenidos de los cursos de entrenadores y entrenadoras de fútbol base de la Mancomunidad de la Costa de Huelva a través de las opiniones y valoraciones de las propias personas que se dedican a su enseñanza.
C. Describir la metodología de enseñanza que utilizan los entrenadores y entrenadoras de fútbol base de la Mancomunidad de la Costa de Huelva.
C.1. Descripción de los aspectos didácticos relacionados con la programación, recursos materiales, técnicas de enseñanza, estrategias en la práctica, estilos de enseñanza, evaluación, etc.
D. Establecer y describir las necesidades y las demandas de los entrenadores y entrenadoras de la Mancomunidad de la Costa de Huelva.
Una vez expuestos los objetivos de nuestro trabajo de investigación expondremos brevemente los distintos apartados del marco teórico de nuestro trabajo.
3.- MARCO TEÓRICO DE LA INVESTIGACIÓN
Ante la imposibilidad de plasmar en el presente artículo los fundamentos teóricos de nuestra investigación, a continuación exponemos un breve resumen de los apartados más importantes de la misma.

Gráfico 1. Fundamentos teóricos de la formación del entrenador/educador de
fútbol, basado en Giménez (2000 y 2003).
3.1.- La formación del profesorado
Tal como decíamos en la introducción de este artículo, estamos convencidos de que el estudio de la formación del entrenador o entrenadora de fútbol ha de partir de la formación del profesorado en general hasta llegar a la formación del entrenador o entrenadora de fútbol, pasando por la del profesor de Educación Física y la del entrenador deportivo en general (ver gráfico 1). Es decir, desde lo más general a lo más específico y siempre bajo una concepción del entrenador o entrenadora como un verdadero educador o educadora.
Una vez determinado el punto de partida de nuestros fundamentos teóricos, pasamos a describir aquellos aspectos relacionados con la enseñanza deportiva en general y con la enseñanza del fútbol en particular. De ahí que nos paremos en ver qué se entiende por deporte, tipos de deporte, posibilidades educativas de los mismos, la iniciación deportiva y los modelos de enseñanza que existen hoy día.
3.2.- Concepto y clasificación del deporte
3.2.1.- Concepto de deporte
Si realizamos una revisión de la literatura que nos habla acerca del concepto y de la clasificación del deporte ésta nos llevará a dos conclusiones esenciales: por un lado, la de la gran complejidad a la hora de definir un concepto como el de deporte, ya que abarca la mayoría de los ámbitos de la vida humana (económico, social, político, educativo, etc.), de hecho, José María Cagigal (1981:24) nos comenta que “todavía nadie ha podido definir con general aceptación en qué consiste el deporte”. Y por otro lado, la de que su clasificación puede ser muy variada y variopinta en función del campo o de la perspectiva desde la que se realice.
Uno de los trabajos más elaborados sobre la etimología de la palabra deporte es el de Miguel Piernavieja (1966), “Depuerto. Deporte. Protohistoria de una palabra”. Según este autor el término Deporte proviene del francés antiguo desport del verbo desporter (divertirse, retozar). Más tarde, este vocablo es llevado a Inglaterra por los normandos en el siglo XI. Aquí pasa por disport y, finalmente, se convierte en sport. Con este término se calificaba a las actividades recreativas de la Aristocracia y Burguesía rica. A continuación, y merced a la colonización inglesa el término sport empieza a extenderse por todos los ámbitos de influencia inglesa, llegando a influir en el Barón P. de Coubertain, creador de los Juegos olímpicos Modernos.
Por otra parte, si atendemos ahora a lo que nos dice el Diccionario de las Ciencias del Deporte (1992:574-575) y relacionado con lo expuesto al principio de este apartado, lo primero que nos aclara éste es el hecho de que no es posible delimitar esta noción con precisión, debido al uso diverso y corriente de la misma. Incluso más adelante nos advierte de que la comprensión del concepto deporte está sometida a modificaciones históricas y de que no puede determinarse de una vez por todas. Como podemos comprobar este diccionario no hace referencia a una definición concreta del término deporte, pero, sin embargo, alude a los distintos ámbitos en donde se practica el mismo y a sus diferentes concepciones. De esta manera, el deporte se practica en: disciplinas deportivas (clubes deportivos, Federaciones Deportivas, etc.), la escuela (deporte escolar), ámbitos higiénicos y sanitarios (deporte recreación, deporte de compensación, etc.), instituciones específicas (deporte de empresas, deporte universitario, etc.), grupos de personas con características típicas (deporte femenino, deporte para niños, etc.), formas de organización (artística) (danza, bailes de salón, etc.). Por último, este diccionario nos muestra las características esenciales del deporte, las cuales son: performance, competición y reglas.
Para José María Cagigal (1985, Ponencia que iba a exponer en Italia, adonde se dirigía cuando tuvo el fatal accidente), “DEPORTE es aquella competición organizada que va desde el gran espectáculo hasta la competición de nivel modesto; también es cada tipo de actividad física realizada con el deseo de compararse, de superar a otros o a sí mismos, o realizada en general con aspectos de expresión, lúdicos, gratificadores, a pesar del esfuerzo”. Mientras, Parlebas (1981), citado por Hernández Moreno (1994:15) define el deporte como “situación motriz de competición reglada e institucionalizada” a la que el mismo Hernández Moreno (1994:15 y 1996) añade el aspecto lúdico, quedando la definición de deporte de la siguiente manera: “situación motriz de competición, reglada, de carácter lúdico e institucionalizada”. Al respecto Hernández Moreno (1994) nos habla de las siguientes características del deporte: situación motriz, juego, competición, reglas e institucionalización.
Hoy en día, una de las definiciones más aceptadas y utilizadas es la que nos ofrece la Carta Europea del Deporte (1992), la cual define el deporte como “todas las formas de actividades que, a través de una participación, organizada o no, tienen por objetivo la expresión o la mejora de la condición física y psíquica, el desarrollo de las relaciones sociales y la obtención de resultados en competición de todos los niveles”.
3.2.2.- Clasificación del deporte
Al igual que ocurre con el concepto deporte, existen numerosas clasificaciones de este fenómeno, las cuales intentan clarificar y mostrar los diferentes tipos de deportes. Estas clasificaciones son realizadas por los diferentes autores en función de distintos puntos de vista, lo cual, pensamos que, enriquece la amalgama de actividades físicas y deportivas, facilitándonos así su comprensión y estudio. a continuación pasamos a analizar las clasificaciones del deporte que, en nuestra opinión, son más utilizadas actualmente.
Una primera clasificación, ya clásica, pero muy clarificadora y útil por su concreción y sencillez, es la que distingue entre deportes individuales, deportes de adversarios o de oposición y deportes colectivos.
Otra de las clasificaciones que ha tenido y aún tiene mucha vigencia es la que propone Parlebas (1988) en la que hace referencia a juegos psicomotores y a juegos sociomotores. A los primeros se refiere cuando el sujeto actúa de forma aislada, mientras que se refiere a los segundos cuando el sujeto participa con otro u otros. Según este autor el factor clave es el de incertidumbre, la cual puede presentarse en las siguientes variables.
VARIABLES
|
Compañero C
|
Incertidumbre o no en el compañero. |
|
Adversario A |
Incertidumbre o no en el adversario. |
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|
Medio M |
Incertidumbre o no en el medio. |
Cuadro 1. Variables a tener en cuenta en la clasificación del deporte según Parlebas, 1988.
En función del análisis de las variables anteriores este autor distingue 8 tipos o categorías de deportes (la raya encima de C, A y M significa que no hay incertidumbre en la variable o variables que indica).
CATEGORÍAS
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EJEMPLOS |
|
1ª C A I. Coincide con los deportes individuales con
medio fijo. |
Atletismo,
natación, gimnasia artística deportiva, etc. |
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2ª C A I.
Coincide con los deportes |
Esquí alpino,
escalada, contrarreloj individual en ciclismo, etc. |
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3ª C A I |
Patinaje
parejas, gimnasia rítmica por equipos, etc. |
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4ª C A I |
Alpinismo, contrarreloj
por equipos, etc. |
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5ª C A I |
Lucha, tenis
individual, etc. |
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6ª C A I |
Esquí de fondo,
ciclismo individual, cross, etc. |
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7ª C A I |
Juegos
populares, triatlón, ciclismo, etc. |
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8ª C A I |
Baloncesto,
voleibol, tenis dobles, |
Cuadro 2. Clasificación de los juegos deportivos según Parlebas, 1988.
Por su parte, Hernández Moreno (1994), en colaboración con Blázquez, añaden a la clasificación de Parlebas (1988) dos aspectos más a tener en cuenta: el uso del espacio (utilización del espacio de forma común o de forma separada) y la forma de participación (simultánea o alternativa). Estos autores realizan una serie de modificaciones a la clasificación realizada por Parlebas (1988), las cuales se van a referir a los deportes denominados sociomotrices, mientras que los denominados psicomotrices permanecerán invariables. Distinguen los siguientes grupos de deportes:
• Deportes psicomotrices: se trata de deportes en los que el sujeto interviene en solitario, donde la única fuente de incertidumbre puede provenir del medio. Es decir podríamos distinguir entre deportes psicomotrices que se realizan en medio estable y deportes psicomotrices que se realizan en medio variable (Hernández Moreno, 1996). Entre los primeros tendríamos como ejemplos los lanzamientos y los saltos en atletismo, y entre los segundos podríamos destacar la escalada libre.
• Deportes de oposición: se producen cuando dos individuos se enfrentan entre sí produciéndose una contrariedad entre las acciones de cada uno. En este grupo distinguen tres subrupos: En el primero se englobarían los deportes de lucha que se llevan a cabo en un espacio común y con una participación simultánea. En el segundo subgrupo estarían aquellos deportes que se desarrollan en un espacio común y con una participación alternativa, teniendo como referencia una pared o un frontón. Y, por último, tendríamos aquellos deportes que se producen en espacios separados por una red con una participación alternativa individual, como por ejemplo el tenis de mesa o el bádminton.
• Deportes de cooperación: en estos deportes no existen contrarios ni adversarios que puedan interaccionar negativamente sobre los individuos que actúan, los cuales serán siempre dos o más, y entre ellos se dan relaciones de colaboración. Se distinguen dos subgrupos: el que engloba a los deportes que se desarrollan en un espacio común y con participación simultánea (patinaje artístico, etc.) y el que reúne a los deportes que se realizan en un espacio separado y con una participación simultánea (relevos natación, etc.).
• Deportes de cooperación/oposición: en los que dos equipos, formados cada uno por el mismo número de jugadores/as, se enfrentan entre sí. De esta manera, en este grupo de deportes estarían los denominados deportes colectivos. Además, también va a diferenciar, dentro de este grupo de deportes y en función del uso del espacio y de la forma de participación, tres subgrupos, los cuales son: subgrupo en el que están los deportes en los que los participantes ocupan espacios separados y cuya participación es alternativa. Como ejemplo podemos citar el voleibol. Subgrupo en el que entrarían aquellos deportes que se llevan a cabo en un espacio común, compartido por ambos equipos, y en los que la participación sigue siendo alternativa. Ejemplos de este tipo de deportes pueden ser el frontón por parejas, el squash por parejas, etc. Por último tendríamos el subgrupo en el que estarían aquellos deportes en los que el espacio es común para los dos equipos y la participación simultánea. En este grupo entrarían deportes como el baloncesto, el hockey, el fútbol, etc.
3.3.- Posibilidades educativas del deporte
Resulta curioso, coincidiendo con Trepat (1999), el hecho de que cuando se habla, dentro y fuera del mundo de la actividad física y el deporte, de ejercicio físico, de actividad física o de deporte parece que nadie cuestiona los beneficios de estas prácticas sobre la salud (física y psíquica), sobre aspectos sociales ni sobre cuestiones éticas y morales, las cuales van a ser aprehendidas y asimiladas por las personas que realicen actividad física y deporte simplemente por el mero hecho de practicar estas actividades deportivas, independientemente y sin tener en cuenta la forma o la orientación que se le pueda dar al proceso de realización de estas prácticas. Pensamos que lo que hace que una práctica deportiva pueda ser educativa para una persona va a ser la forma de llevarse a cabo dicha práctica, ya que ésta va a tener una incidencia concreta y específica en el sujeto practicante. De esta manera, una misma práctica deportiva para una misma persona puede ser educativa o no educativa dependiendo de la orientación que tenga dicha actividad. En esta línea arcel (1999:34) comenta con gran elocuencia que “muchos padres piensan que por el simple hecho de hacer deporte sus hijos están a salvo. Esto es un verdadero error”. Por tanto, el deporte, siguiendo a Castejón (1999:22), “puede ser tan bueno o tan malo como queramos que sea, sólo depende de la orientación que le queramos dar”. Siguiendo a este autor (1999), no existe ni el buen deporte ni el mal deporte, todo va a depender de la mala o buena utilización del mismo.
Por todo lo expuesto más arriba, la pregunta clave sería: ¿cuáles son las condiciones idóneas bajo las cuales se ha de practicar o enseñar/aprender el deporte para que éste sea educativo? Para poder responder a esta pregunta tenemos primero que preguntarnos acerca de los objetivos generales de la educación, y después, sobre los objetivos educativos del deporte. Sobre los primeros, hemos de decir que existen numerosos autores (pedagogos, psicólogos, filósofos, etc.) que se han dedicado a estudiar y a dilucidar sobre cuáles serían los objetivos más idóneos. Como nos podemos imaginar, existen tantas propuestas de objetivos generales de la educación como autores dedicados a su estudio. Estas proposiciones a veces tienen puntos en común y otras veces no. No obstante, aún cayendo en un reducimiento atrevido, pensamos que puede sernos útil intentar sintetizar los objetivos de la educación en uno general y amplio, el cual podría ser, siguiendo a Cagigal (1985:7), “la persona en sí misma, con su adaptabilidad (no adaptación) a la vida en general, su forma de asumir jerárquicamente los valores”. En este mismo sentido se expresa arcel (1999) cuando nos habla de que el deporte se muestra favorable hacia la maduración de la personalidad, puesto que es una oportunidad de educar en la voluntad aspectos como el valor, la capacidad de sacrificio, el coraje la lealtad, etc. Y en cuanto a los objetivos educativos del deporte también existen numerosos estudios y propuestas de diferentes autores respecto a las grandes finalidades de la educación física y el deporte. No obstante, parece evidente que dichos objetivos han de estar en directa correlación con el fin principal de la educación que no es otro que la mejora de la persona en global (Cagigal, 1985).
3.4.- Iniciación deportiva
El concepto de iniciación deportiva es un término que ha sido definido por numerosos autores, aportando cada uno de ellos su propia interpretación personal al respecto.
Para Blázquez (1986:35) la iniciación deportiva se corresponde con “el período en el que el niño empieza a aprender de forma específica la práctica de uno o varios deportes”. Por otra parte, Delgado (1994) nos dice que cuando hablamos de iniciación deportiva nos estamos refiriendo al proceso que abarca desde que un individuo empieza su aprendizaje, pasando por el desarrollo continuado ulterior, hasta que éste es capaz de aplicar lo aprendido en una situación real de juego de forma global y con cierta eficacia. Según Sánchez Bañuelos (1992:181) “no consideramos a un individuo iniciado hasta que no es capaz de tener una operatividad básica, sobre el conjunto global de la actividad deportiva, en la situación real de juego o competición”.
Hoy en día, la mayoría de los autores que estudian la iniciación deportiva abogan por la existencia de ciertos elementos, cuya actuación e influencia en esta etapa de formación deportiva resulta de vital importancia. En este sentido se expresan Blázquez (1999b) y Hernández Moreno (1999), para quienes los aspectos más importantes que influyen de manera decisiva en la iniciación deportiva son los siguientes: las características del individuo que aprende, las características de la actividad deportiva, su estructura lógica, los objetivos que se pretenden alcanzar y los planteamientos pedagógicos o métodos didácticos.
3.5.- Modelos de enseñanza del deporte
3.5.1.- Modelo tradicional
Actualmente el modelo tradicional está sufriendo numerosas críticas, fundamentalmente en lo referente a los deportes de colaboración/oposición. Algunas de los aspectos tratados son los siguientes:
• Enseñanza analítica de los gestos deportivos, aislando la práctica del contexto real de juego.
• Énfasis en la técnica deportiva.
• Ejercicios estereotipados y demasiado analíticos Existencia de habilidades técnico –deportivas de eficacia probada. Pedagogía por modelos.
• Abuso de situaciones de juego parciales de ataque sin defensa y viceversa.
• Escasa transferencia entre las tareas planteadas y el deporte.
Este hecho ha motivado que desde hace algunos años se esté produciendo, en el ámbito de la enseñanza-aprendizaje de los deportes, fundamentalmente de los deportes de colaboración/oposición (Hernández Moreno, 1994), tradicionalmente denominados deportes colectivos, un especial interés por desarrollar una teoría de conocimientos relativa a la especificidad de este tipo de deportes, ya que, según numerosos autores (Moreno y Morcillo, 2001; Seirul’lo, 1999a) la metodología utilizada para su enseñanza-aprendizaje está más en concordancia con los deportes clásicamente denominados individuales.
3.5.2.- Modelos alternativos
En primer lugar, tenemos que decir que estos modelos de enseñanza nacen como reacción a los planteamientos didácticos realizados desde el Modelo Tradicional de enseñanza. Devís y Sánchez (1996) diferencian, dentro de los Modelos de Enseñanza Alternativos, entre Modelos Verticales y Modelos Horizontales. Los primeros hacen referencia a la enseñanza-aprendizaje de un deporte. Por tanto, si hacemos referencia a una enseñanza centrada en el fútbol, estaríamos en un Modelo Vertical en el que entrarían otras perspectivas o modelos como el entrenamiento integrado, el método activo, el método global, etc. Por otra parte, los segundos van dirigidos a varios deportes con características y aspectos similares.
A continuación pasamos a describir algunas de las características más significativas de estos modelos, las cuales parecen que lo hacen más educativo que el tradicional.
• Se apuesta por la comprensión de la naturaleza del juego, es decir, entender en qué consiste el juego.
• Adquisición contextual de las habilidades técnicas.
• La técnica se presenta subordinada a la táctica. Se va del porqué al qué hacer, lo cual no significa olvidar y menospreciar la técnica, sino que en ésta se incidirá más adelante
• Los planteamientos didácticos se basan en la resolución de problemas por parte de los alumnos/as. Se le da más protagonismo y más participación en el proceso de Enseñanza-Aprendizaje al alumno/a.
Tras la exposición de los fundamentos teóricos de nuestro estudio, pasaremos a comentar de manera sucinta los aspectos más relevantes de la metodología utilizada.
4.- METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN
Nuestro trabajo de investigación se enmarca dentro del paradigma cuantitativo, puesto que utiliza como instrumento de investigación el cuestionario, el cual va a tener como objetivo, siguiendo a Goetz y Lecompte (1984), determinar la medida en que los encuestados sostienen creencias similares, comparten ciertos constructos y ejecutan conductas comparables. Tras pasar un largo y laborioso proceso de elaboración, revisión y validación del cuestionario, procedimos a pasárselo a los entrenadores y entrenadoras de fútbol base de la Mancomunidad de la Costa de Huelva. Al respecto tenemos que decir que el cuestionario fue pasado a un total de treinta y seis entrenadores de fútbol base de las escuelas deportivas de los siguientes Municipios de la Mancomunidad de la Costa de Huelva: Gibraleón, Punta Umbría, Aljaraque, Cartaya, Lepe y Ayamonte. Transcurrido un período de tiempo, y una vez recibidos los cuestionarios debidamente cumplimentados, procedimos a su análisis a través del programa estadístico SPSS 11.5.
Municipios participantes:
|
|
Frecuencia |
Porcentaje |
Porcentaje válido |
Porcentaje acumulado |
|
|
Válidos |
Gibraleón |
5 |
13,9 |
13,9 |
13,9 |
|
Punta Umbría |
4 |
11,1 |
11,1 |
25,0 |
|
|
Aljaraque |
5 |
13,9 |
13,9 |
38,9 |
|
|
Cartaya |
9 |
25,0 |
25,0 |
63,9 |
|
|
Lepe |
8 |
22,2 |
22,2 |
86,1 |
|
|
Ayamonte |
5 |
13,9 |
13,9 |
100,0 |
|
|
Total |
36 |
100,0 |
100,0 |
|
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Tabla 1. Municipios.
5.- RESULTADOS, ANÁLISIS DE DATOS Y DISCUSIÓN DE LA INVESTIGACIÓN
1. El perfil del entrenador de fútbol base de la Mancomunidad de la Costa se corresponde con el siguiente: hombre de entre 21 y 30 años, con estudios secundarios, bachillerato, B.U.P./C.O.U., que juega o ha jugado al fútbol y lleva entrenando en el fútbol base entre 0 y 2 años. El hecho de ser hombre y joven coincide con los datos de otros estudios realizados en otros deportes, como por ejemplo el baloncesto en Andalucía (Giménez 2000).
|
|
Frecuencia |
Porcentaje |
Porcentaje válido |
Porcentaje acumulado |
|
|
Válidos |
Hombre |
36 |
100,0 |
100,0 |
100,0 |
Tabla 2. Sexo.

Gráfico 2. Edad.

Gráfico 3. Titulación académica.
2. Casi 1/3 de los entrenadores no tiene el título de entrenador. Este dato coincide con los obtenidos por Giménez (2000) en el baloncesto en Andalucía. De los que lo tienen, la mayoría tienen el de 2º nivel.
|
|
Frecuencia |
Porcentaje |
Porcentaje válido |
Porcentaje acumulado |
|
|
Válidos |
Si |
26 |
72,2 |
72,2 |
72,2 |
|
No |
10 |
27,8 |
27,8 |
100,0 |
|
|
Total |
36 |
100,0 |
100,0 |
|
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Tabla 3. Entrenadores que han realizado en curso de
entrenador.

Gráfico 4. Entrenadores que han realizado el curso de
entrenador.
3. Existe un elevado número de entrenadores que tienen solamente el Curso de Iniciación Aspirante a Técnico Deportivo de Fútbol.

Gráfico 5. Máxima titulación de fútbol.
4. La mayoría de los encuestados consideran, cuando se les pregunta por cada uno de ellos por separado, que los contenidos recibidos en el curso de entrenadores le han sido de utilidad en su labor como entrenador de fútbol base, mientras que piensan lo contrario cuando se le pregunta por los contenidos en general.
5. Más de 1/3 de los encuestados cree que el tiempo empleado en el curso de entrenadores es insuficiente. Este dato también coincide con el obtenido por Giménez (2000) en relación con los entrenadores de baloncesto de base en Andalucía.

Gráfico 6. Grado de
acuerdo con el tiempo empleado en el curso de entrenadores.
6. 1/3 cree que los contenidos del curso de entrenadores no son suficientes para entrenar en el fútbol base.
7. Algo más de la mitad piensa que realizar cursos, jornadas, etc. de E.F. y Deportes y también de fútbol es importante para realizar la labor de entrenador de fútbol.
8. Casi todos los entrenadores analizados creen que el entrenador de fútbol base ha de estar al día.

Gráfico 7. Grado de acuerdo con estar al día.
9. La mayoría de los individuos encuestados suele realizar cursos, jornadas, etc., para estar al día, ya que los que se ofertan suelen ser de su interés.
10. Prácticamente todos los entrenadores suelen intercambiar opiniones, experiencias, etc., con otros compañeros y entrenadores para estar al día.
11. Gran parte de los entrenadores considera importante, en la labor del entrenador de fútbol base, enseñar/educar a otras personas, y consideran el fútbol como un medio a través del cual pueden educar a sus jugadores y jugadoras.

Gráfico 8. Grado de
acuerdo con el fútbol como medio educativo.
12. Casi todos los encuestados consideran que la competición no es lo más importante en la enseñanza del fútbol así como tampoco lo son los resultados.

Gráfico 9. Grado de acuerdo con que la competición es
lo más importante.
13. Un alto porcentaje de los encuestados considera que lo primordial es que los jugadores y jugadoras se diviertan practicando el fútbol.
14. 1/3 de los encuestados suele utilizar métodos de enseñanza directivos.
15. La mayoría de los sujetos programan antes del comienzo de la temporada, cada mes, cada semana y cada día.
16. El porcentaje más alto corresponde a los entrenadores que suelen trabajar los medios técnico-tácticos con oposición.
17. Prácticamente todos basan su metodología en el juego. Este dato coincide con el obtenido por Giménez (2000) para el baloncesto de base en Andalucía.

Gráfico 10. Grado de
acuerdo con la utilización habitual de una metodología basada en el juego.
18. Para la mayoría de los sujetos es fácil motivar a sus jugadores y jugadoras, aunque existe un porcentaje significativo que no lo es tanto. Además, casi la totalidad de los encuestados controla fácilmente los entrenamientos.
19. Predominan los entrenadores que se centran en objetivos educativos y recreativos. También este dato coincide con el obtenido por Giménez (2000) en su estudio de los entrenadores de baloncesto de base de Andalucía.
20. La mayor parte de los entrenadores realizan una evaluación continua. Al igual que en el dato anterior, existe correspondencia con los datos relacionados con la evolución continua obtenidos en nuestro estudio y el realizado por Giménez (2000) sobre los entrenadores de baloncesto de base de Andalucía.
21. La gran mayoría de los individuos analizados considera que la competición, en estas edades, está adaptada a las características psicoevolutivas de los jugadores y jugadoras. Este dato difiere con el pensamiento de autores como Wein (1995, 1998 y 2002)

Gráfico 11. Grado de
acuerdo con la adaptación de las competiciones a las características psicoevolutivas.
22. Para todos los entrenadores analizados, entrenar en el fútbol base le produce una gran satisfacción, al igual que les gustaría tener más tiempo para dedicarse a ello.
23. La mayor parte de los sujetos piensa terminar entrenando, en un futuro, en categorías superiores.

Gráfico 12. Grado de acuerdo la intención de entrenar en categorías superiores.
24. Todos los entrenadores encuestados creen que podrían mejorar su formación y estarían dispuestos a seguir formándose, en estos momentos.

Gráfico 13. ¿Está dispuesto a seguir formándose?
25. La gran mayoría de los entrenadores encuestados están de acuerdo con seguir formándose a través de las distintas estrategias propuestas, es decir, a través de cursos, jornadas, seminarios, reflexión sobre la práctica, observación de otros compañeros, lectura de libros y revistas de fútbol y relacionadas con el entrenamiento deportivo, grupos de trabajo y visionado y análisis de partidos y entrenamientos.
6.- CONCLUSIONES
En relación con los objetivos de nuestra investigación, a continuación exponemos las conclusiones de nuestro trabajo.
1. Hemos establecido el perfil del entrenador de fútbol base de la Mancomunidad de la Costa de Huelva:
• Hombre de entre 21 y 30 años.
• Con estudios secundarios, bachillerato, B.U.P./C.O.U.
• Juega o ha jugado al fútbol.
2. Aproximadamente la mitad de los encuestados no tienen la formación adecuada para entrenar en el fútbol base, ya que 1/3 de éstos no tienen titulación alguna y una parte significativa de los 2/3 restantes solamente ha realizado el curso de Iniciación Aspirante a Técnico Deportivo de Fútbol.
3. La metodología, utilizada por los encuestados se caracteriza por basarse en objetivos educativos y recreativos y en el juego, aunque pensamos que los datos obtenidos necesitarían ser completados con otras estrategias de investigación como la observación sistemática, entrevistas, etc.
4. Existencia evidente de necesidades de formación por parte de los entrenadores de fútbol base de la Mancomunidad de la Costa de Huelva.
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