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El deporte de la orientación en la naturaleza. |
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Autores:
Mario Domínguez Díaz Maestros de Educación
Física |
La relación que el ser humano ha mantenido con el medio natural durante su existencia se remonta a muchos años atrás donde la búsqueda de alimentación, refugio, búsqueda de elementos de carácter médico y supervivencia, eran sus principales necesidades en la antigüedad. Hoy día ya sea como fuente de vida, ya sea con objetivos educativos, recreativos, deportivos, contemplativos u otros, la naturaleza siempre ha estado ahí aportando a todas nuestras generaciones lo que buscaban. Es muy importante concienciarnos de que la conservación del medio natural implica a su vez un alargamiento de nuestra existencia en el planeta y una mejor calidad de vida. No podemos darle la espalda a la naturaleza ni a ningún medio que nos rodea, puesto que todos formamos parte de él.
Las actividades en la naturaleza, en sus cualidades más potenciales, pueden aportar a esa conservación del medio que tanto nos debe preocupar. Por el contrario, un mal uso de este medio puede conllevar incluso a nuestra propia destrucción. De aquí la importancia que debernos darle a las actividades en la naturaleza y el buen uso que debemos hacer de ellas introduciéndolas de un modo patente en todos los estamentos de la sociedad y concretamente en la escuela, a través de un tratamiento adecuado.
Podríamos definir las actividades en la naturaleza, según Santos y Martínez, (1999) citado por Conde M. en el libro “Educación Física y su Didáctica”, V.V.A.A., (2000) como: “Aquellas actividades motrices que responden a las premisas fundamentales de movimiento, aprendizaje, vivencia e interacción realizadas con seguridad y máximo respeto hacia la naturaleza”.
Muchas son las actividades que se podrían plantear para su práctica en el medio natural (senderismo, escalada, piragüismo, etc.) en nuestro caso analizaremos una actividad que, aunque es poco conocida con respecto a las demás, muestra unos antepasados muy importantes en la historia: la Orientación.
Si analizamos un poco la historia de la Orientación veremos como desde sus orígenes ha sufrido una gran evolución (de la utilización del Sol, sombras, estrellas... como elemento fundamental de referencia hasta llegar al GPS, de las cartas náuticas o mapas rudimentarios hasta llegar a las fotografías por satélite, etc.)
Hace más de cien años que el deporte de la orientación se practica en todo el mundo. En España gracias al trabajo y el esfuerzo realizado desde 1986, por el gran maestro y profesor Martín Kronlud, que con sus alumnos de la sala de Esgrima del INEF (Madrid), entrenaban los sábados en la Casa de Campo “el primer mapa de orientación que aparece en España”.
En la actualidad la cita más importante en España para los orientadores, es la prueba que lleva su nombre como homenaje, “Trofeo Internacional de Orientación Martín Kronlud”.
Básicamente la orientación “es un deporte en el cual los competidores buscan un número de puntos marcados en el mapa -denominados controles o “balizas”- en el más corto espacio de tiempo posible, ayudados únicamente por el mapa y una brújula”, E. García Gómez, 2001.
Es un deporte de competición el cual no da la espalda a otras filosofías de la actividad física como el puro ocio y divertimento, deporte para todos, educativo y familiar. Esta disciplina ofrece un contacto directo con la naturaleza que desde el área de Educación Física tenemos que aprovechar.
La práctica de la actividad física debe facilitar el conocimiento del propio cuerpo y el de las diferentes posibilidades de movimiento, sentando así las bases para el desarrollo y evolución de la competencia motriz en fases posteriores. Debe facilitar también un medio de ocio, de organización del tiempo libre y un estilo de vida saludable. Sin olvidarnos de la educación integral del niño/a. El decreto 105/92 regula las enseñanzas mínimas para la etapa de Educación Primaria, para el área de Educación Física, dicho decreto contempla que los contenidos estén agrupados en tres bloques.
• El Juego
• Conocimiento y Desarrollo Corporal
• La Salud Corporal
A partir de este desglose introduciremos e interrelacionaremos el deporte de la Orientación con todos los contenidos del currículo en el área de educación física.
La Orientación esta íntimamente relacionada con el bloque de salud corporal así como cualquier actividad física, pero aún más si cabe al tratarse de actividades en la naturaleza. La orientación además de un deporte, no deja de ser un juego y puede ser tratado como tal, por tanto la relación con el bloque de contenidos de “El juego” es evidente. Por otro lado es una actividad física que requiere de una habilidades y destreza y que a la vez ayuda a estas mismas en su desarrollo por tanto estamos hablando de conocimiento y desarrollo corporal.
A lo largo de este trabajo veremos también su relación con otras áreas de conocimiento tratando la orientación de un modo interdisciplinario y como la estrechez de lazos entre esta actividad y los ejes transversales la hacen aún más rica en sus cualidades educativas. No nos olvidemos también de que la orientación es capaz de transferir positivamente, no solo en lo motriz, sino que además toma gran importancia en los aspectos cognitivos, sociales y afectivos de las personas, acercándonos a una educación integral.
Uno de los principales factores que, a priori, podríamos descubrir en contra del uso de este deporte en Primaria es precisamente una de las primeras ventajas que encontramos, pese a que pudiera parecer lo contrario: la facilidad con la que podemos llevar a cabo juegos de orientación en la escuela independientemente los de conocimientos de partida y de la edad.
Esto es debido a que los juegos de orientación se pueden jugar en el interior de un aula, en el pabellón de deportes, en los patios de recreo y parques y por supuesto en el medio natural. Requieren poca o ninguna preparación y ningún equipo ni mapa especial; excepto en niveles más avanzados, en los que un mapa de un parque local es deseable y por supuesto cuando nos desenvolvamos en el medio natural. Aunque incluso en estos casos podemos usar mapas hechos a mano con un mayor o menor nivel de detalles topográficos, según el nivel y objetivos buscados.
En la sección de Consideraciones Metodológicas veremos todo esto más a fondo junto con alguna propuesta práctica.
Lo que sí podemos plantearnos ante una actividad, sobre todo en el medio natural, es si el entorno es determinante para la realización de ésta. Esto es, si dicho entorno juega un papel tan decisivo que no sólo condiciona su desarrollo sino la posibilidad de realizarla o no. Ante esta reflexión, e independientemente de su solución, descubrimos que la Orientación sale bien parada de ambas posibilidades:
• Si se realiza en un entorno no determinante para el tipo de respuesta (pabellón, recreo...), éste reduce -sin tener que llegar a anularla forzosamente- la implicación cognitiva necesaria para llevar a cabo un ejercicio de Orientación propiamente dicho, pero puede servir como medio para conseguir otros objetivos como puedan ser los físicos o sociales.
• Por otro lado, si el entorno es determinante (ligado a una alta incertidumbre espacial), exigirá más de la implicación perceptiva. Junto con el mayor desconocimiento y control sobre el medio, se logrará que se impliquen todos los mecanismos mentales necesarios para la Orientación en sí. Sin detrimento, y esto es lo más importante, de los mismos objetivos antes mencionados.
Podemos deducir fácilmente que, aunque el Medio Natural es el ideal para llevar a cabo sesiones de Orientación, éste no tiene el monopolio absoluto para albergar juegos de este tipo y esto tiene unas implicaciones educativas transcendentes.
3.1.- Con relación a los Objetivos y los Contenidos de E.F.
De un modo más exhaustivo vamos a analizar la relación que tiene el deporte de la orientación con los objetivos del área de educación física y con los tres bloques de contenidos que se establece en primaria desde el primer nivel de concreción.
Si analizamos los objetivos del área de educación física veremos que la orientación está directamente relacionada con el objetivo número seis en concreto, de los ocho objetivos de área, “Conocer y valorar diferentes formas de actividad física, participando en la conservación y mejora del entorno en que se desarrollan”. Este objetivo hace referencia al desarrollo de juegos y actividades físicas en diferentes medio como el escolar. El trabajo del deporte de la orientación en la escuela habrá que desarrollarlo desde lo más cercano a lo más lejano pasando por la orientación en el aula, el centro, la plazoleta, la barriada, hasta llegar al medio natural como es el bosque. De esta forma gracias a la orientación el niño conocerá su calle, barrio, etc., y aprenderá a desenvolverse en él a la vez que aprende un deporte.
No, solo es este objetivo el que esta relacionado con este apasionado deporte, veamos pues un acercamiento de la orientación a cada objetivo de área:
1. Participar en juegos y otras actividades, estableciendo relaciones constructivas y equilibradas con los demás. Atendiendo al objetivo y a sus referencias, es de mención que la orientación es un deporte en el que no tiene cabida ningún tipo de discriminación, todos podemos hacer orientación, y es un deporte que fomenta la socialización y el intercambio de ideas y experiencias.
2. Valorar diferentes comportamientos que se presentan en la práctica de la actividad física. La orientación se puede practicar en grupos o de forma individual, grupos heterogéneos y en forma de relevos, queda explícito entonces el carácter y relación que tiene con este objetivo. Atendiendo a dicho objetivo, “evitar actividades consideradas agresivas o de rivalidades competitivas” vemos que la orientación no es para nada agresiva y en la competición se respira un ambiente saludable, para nada de rivalidad.
3. Resolver problemas que exijan el dominio de patrones motrices básicos. Alude al “desarrollo de las capacidades motrices básicas relacionadas con el dominio corporal, el movimiento y el dominio espacio - temporal, en procesos que impliquen exploración, indagación y resolución de problemas”. Este objetivo en si define la esencia de la orientación, ya que es un deporte, que precisa del dominio de patrones motrices básicos, el dominio de nuestro cuerpo en movimiento, del espacio y del tiempo y por supuesto es una actividad donde el orientador debe explorar, indagar y resolver problemas durante la prueba en sí.
4. Conocer y valorar su cuerpo y la cantidad física como medio de exploración y disfrute de sus posibilidades motrices, de relación con los demás y como recurso para organizar el tiempo libre. Aquí queda patente la importancia de la orientación, puesto que no se reduce a una mera actividad física sino que implica unas capacidades cognitivas, puesto que hay que pensar antes de correr, aspectos perceptivos puesto que se recibe cantidad de información durante la prueba por parte del medio y por parte del mapa y la brújula, también implica aspectos comunicativos, afectivos con los propios sentimientos del individuo, (euforia, adrenalina por lo desconocido, alegría cada vez que encuentra una baliza) e intercambio de experiencias con los compañeros además de tratarse de una actividad que posibilita el aspecto recreativo de forma completa.
5. Dosificar el esfuerzo en función de sus posibilidades y de la naturaleza de la tarea. Esto hace referencia a un criterio de orientación “no gana el que corra mas, sino el que piensa antes de correr “esto se relaciona con este objetivo de modo que los niños/as pueden dosificar sus esfuerzos durante la carrera e ir progresando de acuerdo a sus posibilidades.
6. Conocer y valorar diferentes formas de actividad física, participando en la conservación y mejora del entorno en que se desarrollan. Es el objetivo principal puesto que se trata de un deporte en el medio natural, pero como hemos visto no lo podremos practicarlo tan solo en el medio natural, sino también en centros escolares, parques, barrios, calles, patios, etc. Lo cual responde aún más a este objetivo de área.
7. Utilizar los recursos expresivos del cuerpo y del movimiento para comunicar sensaciones, ideas, estados de ánimo, y comprender mensajes expresivos de ese modo. Quizás sea este el objetivo que menos apego tenga con este deporte, aunque no cabe duda que la orientación da unas posibilidades de relación y contacto con el entorno que nos rodea, aportando unas experiencias que pueden ser comunicadas de multitud de maneras y a través de diferentes formas de expresión y comunicación con los demás.
8. Adoptar hábitos de higiene, de alimentación, posturales y de ejercicio físico, que incidan positivamente sobre la salud y la calidad de vida. Como mencionamos anteriormente, los tres bloques contenidos deben estar relacionados con este objetivo, no solo el de “La Salud”, por consiguiente todas las actividades, juegos, ejercicios, deportes, etc. que se planteen en el aula y que les ofrezcamos a nuestros niños/as deben responder a este objetivo. Por lo tanto el deporte de la orientación estará perfectamente ubicado también en ese objetivo de área.
Como hemos podido comprobar el deporte de la orientación posee conexiones muy enriquecedoras con absolutamente todos los objetivos del área de educación física en primaria. Es un buen motivo para planteamos el incluir este deporte en nuestras aulas y tratarlo, eso sí, de una manera adecuada como todo lo que establezcamos para primara que debe estar aplicado a dicha etapa.
Al existir esta conexión con los objetivos, la relación con los contenidos, que ya vienen mencionados y conexionados en la justificación, es condición indispensable para la realización de un aprendizaje significativo.
La Orientación responde al carácter que él “El Juego” tiene como actividad intrínsecamente motivadora, es algo novedoso para los niños/as y que posibilita situaciones de “aventuras” que otros deportes, juegos y actividades no ofrecen. La orientación hace participe a componentes fundamentales de dominio y organización espacio-temporal. No debe entenderse solo como un deporte, sino también como un juego de recreación de tiempo libre de puro ocio y divertimento y cómo no, un medio educativo. En este sentido estaríamos hablando de un Juego de Orientación.
Por otro lado, nos brinda una determinada forma de conocer hechos y situaciones del entorno social y cultural que nos rodea y de la procedencia misma de este deporte, (países nórdicos) Existe en el Juego de Orientación respuestas a diferentes situaciones vivenciales del alumno que a través de las mismas se integran en el espacio escolar, la calle, el barrio, parques, el campo.
La práctica del deporte de La Orientación facilita el conocimiento del propio cuerpo y de sus posibilidades de movimiento. Efectúa también unas aportaciones positivas al desarrollo de las cualidades físicas básicas, abarcando así tanto los elementos cualitativos como los elementos cuantitativos del movimiento respondiendo así al “Conocimiento y Desarrollo Corporal” que establece el decreto 105/92.
“Salud Corporal” La Educación Física se entiende fundamentalmente como un elemento favorecedor de la salud y la calidad de vida. (Decreto 105/92) Este objetivo deja claro que toda actividad realizable en nuestra área y en las demás debe favorecer a la salud corporal y a la calidad de vida, es evidente, que la práctica del deporte de la Orientación, tratado desde nuestra perspectiva educativa va a favorecer a la salud en su más amplio sentido, al igual que cualquier otra actividad.
3.2.- Aportaciones al desarrollo personal (físico y social)
Como bien afirma Giménez J. (2000) “no todos los deportes aportan lo mismo”. El deporte de la Orientación es un deporte de equipo, pero que se compite individualmente, salvo en las pruebas de relevos o adaptaciones especiales que podamos realizar. Por tanto, coincidiendo con el autor, la orientación aporta como deporte individual: conocimiento de nuestras posibilidades y limitaciones, espíritu de superación y sacrificio, desarrollo del autocontrol y la responsabilidad, desarrollo de la autovaloración y autoestima y un buen medio para desarrollar la condición física. Lo veremos con un poco más de profundidad a continuación.
Creemos además que nuestro deporte especialmente, aporta aún más valores, como:
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• Conocer y respetar el medio ambiente. • Cooperación con los compañeros/as. • Toma de decisiones ante situaciones cambiantes. • Salud y calidad de vida. • Enfrentarse a situaciones difíciles. • Relación directa con el medio. • Cifrar y descifrar información. • Técnicas básicas con mapa y brújula. • Elaborar estrategias. • Interdisciplinariedad. • Saber actuar en función de sus propias posibilidades. • Discusión, comentarios, decisiones, etc. • Trabajo en grupo y en equipo. • Resolución de problemas. • Reto ante lo desconocido (medio) • Educación integral. |
Cuadro 3, Querol Carceller S. Marco - Yébenes J.M.
Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que, al contrario de la mayoría de los deportes, la Orientación no requiere de habilidades físicas específicas. Corredores lentos o personas con un limitado nivel de coordinación muscular pueden disfrutar igualmente de todas sus virtudes sin detrimento de su diversión y transferencias positivas. Es, como vemos, un deporte adaptado por naturaleza.
La razón de todo esto es muy sencilla. Buscamos la consecución de unos objetivos distintos a los de llegar el primero a la meta. Dependiendo de cómo enfoquemos la actividad, podemos incidir más o menos en uno -o varios- de los siguientes factores de forma que, a través de esta práctica deportiva, podamos actuar en cualquiera de los ámbitos (motor, cognitivo y afectivo-social) en mayor o menor medida.
3.2.1.- Desarrollo Físico y Motor:
Fuerza. Cualquier actividad o juego que tome como base la Orientación, se fundará principalmente en el desplazamiento por los propios medios del participante de un lugar a otro. Ya sea a pie o en bicicleta (modalidades que más fácilmente podemos emplear) este desplazamiento implica un mayor compromiso motor del tren inferior.
Por otro lado, en Primaria, el trabajo de la cualidad física de la fuerza es secundario y aún más el de dicho tren inferior.
Teniendo en cuenta ambas ideas, si buscamos trabajar la condición física a través de la Orientación, deberíamos centrarnos en los puntos sucesivos.
Resistencia. Al ser actividades de larga duración y, normalmente de baja/media intensidad, estamos favoreciendo el desarrollo de la resistencia aeróbica.
Podemos intercalar tramos de pendiente con otros más suaves o incentivar el incremento del ritmo de carrera en determinados momentos y relajarlo después para asegurar la recuperación.
En definitiva, vemos que la Orientación permite sistemas naturales (carrera continua, Farletk, juegos de carreras y cuestas...) que favorecerán un trabajo aeróbico (por debajo de las 150 pulsaciones / minuto) de corta duración repercutiendo en una mejora de la capacidad psicofisiológica para soportar esfuerzos y mejorando la condición física y salud de los alumnos (S. Querol Carceller, J.M. Marco García-Yébenes, 1998 y J. García Pajuelo, 1999)
En cualquier caso hay que tener en cuenta que tanto en situaciones anaeróbicas como en aquellas de cansancio acumulado, las capacidades de percepción y decisión se ven afectadas negativamente por lo que si prevemos que se pueden dar dichas situaciones en un tramo o momento de la actividad, la implicación técnica en esas situaciones ha de ser menor en favor del trabajo físico que ahora cobraría mayor importancia.
Velocidad. Es igualmente fácil de trabajar. Como ya se ha dicho, basta con establecer los estímulos necesarios para que los tramos (todos o algunos) se realicen a la intensidad deseada. Serán de la distancia adecuada y ofrecerán posibilidad de recuperación entre ellos.
Flexibilidad / Elasticidad. La propia acción del desplazamiento ejercerá una acción positiva sobre la tonificación muscular global. Esto redunda indudablemente en la elasticidad y estado de forma muscular.
Además, la morfología del medio natural puede obligar a realizar zancadas muy distintas unas de otras -llegando a convertirse incluso en saltos o movimientos aún más complejos y globales para rebasar determinadas dificultades- obligando a los grupos musculares a trabajar de diversas formas.
Otro beneficio del medio natural es el ofrecer un mayor nivel de absorción de impacto en la carrera frente a la dureza del asfalto u otras superficies artificiales lo que permite un trabajo más saludable respecto a las articulaciones.
Coordinación. Muy relacionada con los procesos perceptivos y con la cambiante e inesperada morfología del terreno antes mencionada, la coordinación dinámico-general encuentra en la Orientación (y actividades en el medio natural en general) un entorno enormemente rico de posibilidades de trabajo.
Nos podemos enfrentar a dificultades que van desde ligeros desniveles o rasantes del terreno, a zonas más abruptas. Pasando por la existencia en nuestro camino de obstáculos de diversos tamaños, posiciones y naturalezas.
Esto no quiere decir que en nuestro patio del colegio no podamos ofrecer retos en este sentido. Podemos recurrir, como veremos más adelante, a estrategias como aumentar la dificultad de algunos tramos mediante obstáculos artificiales o la realización de alguna prueba en cada punto intermedio.
Repertorio Gestual / Movilidad. Podemos aplicar perfectamente lo dicho en el punto anterior a este, defendiendo una vez más la preferencia del medio natural al artificial, sobre todo por el nivel de incertidumbre que conlleva y el tipo de respuestas -cualitativas y cuantitativas- a las que obliga.
3.2.2.- Procesos: Perceptivos, de
Decisión y Ejecución:
Percepción: Desde las edades más pequeñas donde se trabajarán básicamente las relaciones euclidianas, topológicas... desde el conocimiento del propio cuerpo hasta los más mayores con quienes buscaremos la dificultad perceptiva en la interacción en movimiento con un medio de alta incertidumbre, para enriquecer la práctica en el campo perceptivo siempre se tratará de conseguir precisamente eso: elevar esa incertidumbre, o, lo que es lo mismo, reducir el control o conocimiento del medio en el que se lleva a cabo la acción.
Nuevamente encontramos en el medio natural a nuestro mejor aliado para este objetivo al requerir de una correcta discriminación perceptiva sobre los cambios del entorno.
Cabe destacar en este punto, a través del siguiente esquema, las dos vertientes en que los procesos perceptivos son trabajados (J.C. Silvestre, 1987 y ampliado J. Le Boulch, 2001):

Las actividades en la naturaleza exigen la adaptación global de la persona a la totalidad de su entorno. La diversidad de medios y sus condiciones, a menudo cambiantes, requieren a la vez de una precisión en la toma de información y de una disponibilidad de ajuste siempre alerta.
Decisión: Si bien el número de decisiones puede parecer bajo en un principio (una vez en un punto, la única elección es ir al siguiente), el número de alternativas de ejecución es realmente alto. Aquí radica una de las aportaciones más interesantes de la Orientación: cómo ir de ese punto al siguiente. Se ponen en relación aspectos tan diversos como la interpretación que hagamos del mapa junto con el medio que nos rodea, el conocimiento que tengamos de nosotros mismos (cómo vamos a desenvolvernos en las posibles rutas que imaginemos ante esa interpretación). Es decir, se trata de elegir la ruta más provechosa teniendo en cuenta nuestras posibilidades y preferencias más la información del terreno que seamos capaces de extraer del mapa y todo ello en el menor tiempo posible.
Por otro lado, una vez en movimiento, la propia orografía y condiciones del terreno condicionarán la continua adaptación del individuo al mismo (tipo de marcha, rumbo...)
Ejecución: Resultan beneficiadas habilidades y destrezas motrices básicas y genéricas como todo tipo de desplazamientos, saltos, giros y cualidades motoras como el equilibrio (sobre todo dinámico) y la coordinación dinámico-general.
En definitiva, podemos considerar la Orientación como una acción reflexiva cuya expresión es una conducta motriz (J.C. Silvestre, 1987) (Primero piensa y luego actúa) que además es permanentemente evaluada por el propio sujeto.
Así, encontramos un bucle cerrado de comportamiento que comienza en el momento en el que nos ubicamos en el espacio y conocemos el siguiente punto al que debemos llegar y finaliza al llegar a éste último donde se repite de nuevo.

Este bucle comportamental pone de manifiesto la necesidad de un equilibrio armónico entre los diferentes mecanismos (perceptivos, decisionales y de ejecución) para la eficacia global del la acción. Así, una gran capacidad de ejecución (cualidad física) no tendrá ninguna utilidad si los análisis son erróneos (J.C. Silvestre, 1987): “Es mejor caminar en la buena dirección que correr en una mala”.
3.2.3.- Socio-afectivo y emocional o psicológico:
Conocimiento de sí mismo: Podemos diferenciar dos grandes relaciones en este aspecto:
Por un lado las actividades para los más pequeños en las que se trabajan aspectos espacio-temporales y de esquema corporal que obviamente influyen en la percepción de sí mismo y auto-conocimiento.
Por otro lado, para los más mayores, los beneficios en este sentido se dirigen al feedback que se obtiene al realizar los tramos según la estrategia planificada previamente. Para la planificación de esa estrategia, entre otras cosas, es necesario un conocimiento previo de las propias posibilidades, sin embargo, con la práctica se va obteniendo un mayor conocimiento de sí mismo.
Control emocional: Es este un aspecto que debemos saber administrar. Son muchos los deportes en los que, sin llegar a la alta competición, el control emocional juega un papel decisivo en el desarrollo de la actividad; sobre todo en los individuales. No obstante, las sensaciones que se tienen en una carrera de Orientación son muy distintas a las que proporcionan cualquier otro deporte.
El primer factor en contra que encontraremos es el de encontrarnos solos y “perdidos” en un medio desconocido. A esto hay que añadirle dos necesidades que se dan de facto pero que son contradictorias: debemos tratar de realizar el recorrido en el menor tiempo posible lo que puede llegar a hacer que reduzcamos el tiempo que dedicamos a pensar; mientras que por el contrario, equivocarse en una decisión supondrá una fuerte penalización en tiempo.
Otros aspectos que pueden aumentar -que aumentarán- la ansiedad de los alumnos son:
• Necesidad de demostrar a los demás las capacidades propias
• Temor al ridículo
• Sobreestimación de las posibilidades propias
• Verse adelantado por alguien que salió con posterioridad
• Observar a compañeros que llevan una dirección diferente a la suya
• La fatiga física y mental
Conocer estos aspectos es fundamental para poder combatirlos y reducirlos en la medida de lo posible. Tanto para que no interfieran en la consecución de los objetivos y no echen por tierra la capacidad lúdica de la actividad como para emplearlos -en su justa medida- como herramientas útiles si uno de esos objetivos es la mejora del auto-concepto al ofrecer situaciones en las que se superen estas dificultades.
Se dijo antes que es un aspecto que hay que saber manejar. Veremos ideas para que podamos ejercer una acción positiva en este sentido en la parte final de este trabajo.
Auto-confianza: La sola realización del trazado sin haber dejado sin localizar ningún control, independientemente del crono conseguido, es un refuerzo muy positivo.
Sociabilización: Es cierto que la Orientación es un deporte básicamente individual, lo cual no quiere decir que no existan pruebas de diversos formatos en equipo. Y aunque no fuese así, nuestra adaptación educativa debe ir necesariamente enfocada desde la perspectiva de la socio-motricidad a través de la cooperación. (Lo cual no es óbice para que en determinadas ocasiones la realicemos de forma individual)
Un recorrido en grupo minimiza muy considerablemente los factores enumerados como precursores de la ansiedad en el punto sobre control emocional.
Pero la aportación más significativa de la Orientación en grupo a la sociabilización (grupo reducido para que no se diluya la participación: 3 o, a lo sumo, 4 componentes) es la necesidad de colaboración entre los miembros del grupo para conseguir progresar en la prueba.
Sea cual sea la actividad en la naturaleza, en presencia de una dificultad o para hacer frente a una situación imprevista, la ayuda aportada por un compañero se impone necesariamente en un momento u otro. En muchos casos, esta relación instaura en pequeños grupos una fuerte solidaridad (J. Le Boulch, 2001).
Resumiendo, su práctica habitual desarrolla en el alumno/a actitudes y hábitos de tipo cooperativo y social basados en la solidaridad, respeto a los demás, a las normas. Actúa además en la erradicación de las situaciones de agresividad, violencia y desprecio a los demás, a la vez que propicia la aceptación de las limitaciones propias y ajenas, la integración y como hemos dicho antes respeto a normas establecidas.
Existen muchas posibilidades de adaptación de juegos que tomen como base la Orientación que van más allá del “simple” paso por puntos de control. Los veremos en la última parte del documento.
4.1.- Relación con otras asignaturas.
La posibilidad interdisciplinariedad en Primaria a través del deporte de la Orientación es algo real. A menudo, a la hora de diseñar Unidades Didácticas, en sus sesiones, nos planteamos cómo incluir este aspecto. En la Orientación es algo fácil y que casi sin quererlo se consigue. A pesar de esto, es necesaria una colaboración y trabajo en equipo entre las diferentes áreas de primaria para que este trabajo tenga significado, aportando a la educación integral de los alumnos/as.
La Orientación o, de forma más sencilla, algunas actividades más relajadas (Orientación en línea con el maestro o simplemente senderismo) pueden ser usadas para introducir y trabajar más directamente elementos relacionados con otras asignaturas, temas transversales, etc. Veremos los más representativos.
Matemáticas: Facilita la adquisición de la percepción y estructuración espacial con los más pequeños así como de nociones topológicas, métricas y proyectivas a través de la vivencia según lo expuesto en las consideraciones metodológicas.
Como ejemplo de algunas de estas relaciones espaciales podemos citar los binomios contrapuestos de izquierda-derecha, delante-detrás, arriba-debajo, dentro-fuera, cerca-lejos, junto a - separado de, grande-pequeño, alto-bajo, ancho-delgado, principio-final, etc.
Con alumnos mayores, se trabajan muy eficazmente conocimientos como las coordenadas, escalas, el sistema métrico, conversión de unidades, cálculo, proyecciones tridimensionales... y, lo más importante, de forma muy significativa puesto que permite una vivencia y experimentación lúdica de tales conceptos.
Conocimiento del Medio: El contacto directo con la naturaleza resulta insustituible para apoyar el aprendizaje de los contenidos de esta asignatura. Conocimientos relativos a la flora, fauna, ecología, física (campo gravitatorio y magnético terrestre)... se verán reforzados con el contacto directo con el medio natural que la Orientación ofrece.
Una tendencia actual es la realización de Misiones o Safaris fotográficos en las salidas al campo. Mediante ellos, los alumnos toman fotografías tanto de aquello que les llama la atención como de elementos relacionados con el tema o centro de interés correspondiente a la sesión, Unidad Didáctica, etc. actuales. Esto permite un posterior análisis más significativo en clase empleando el material que ellos mismos han capturado aumentando el interés mostrado en lo que están aprendiendo y facilitando su asimilación.
Otras áreas: No olvidemos la educación artística la cual juega también un papel importante. Nuestros pequeños/as orientadores/as pueden fabricar sus propias balizas, pinzas, tarjetas de control e incluso los mapas más básicos como el del Centro, calle, o parque más cercano.
De una forma implícita podremos integrar este trabajo conjuntamente con las áreas de lengua española, extranjera, etc., donde a través de tarjetas en las balizas podemos poner mensajes o frases para completar u otras estrategias donde los alumnos/as trabajen esa asignatura de forma lúdica con nuestro deporte, practicando a su vez actividad física.
Conocimientos y Habilidades Instrumentales: Aunque no pertenezcan a ninguna asignatura en concreto, se consiguen desarrollar una serie de habilidades útiles para la vida cotidiana como pueden ser un mayor dominio sobre la interpretación de mapas, uso de la brújula y rutinas de orientación, habilidades personales para orientarse, percepción global de la posición, etc.
Queda justificada entonces, la interdisciplinariedad en este deporte. Sólo queda que ese trabajo de equipo entre tutores y especialistas de cada área sea real en los Centros para que las aportaciones que nos puede dar este maravilloso deporte se hagan manifiestas y no queden en un párrafo teórico.
4.2.- Conexión con los ejes transversales.
Un gran número de autores está de acuerdo en la existencia de un vínculo directo entre la Educación Física y los temas transversales. Muchos son los componentes que hacen de la educación física una de las áreas de educación primaría que presenta más juego a la hora de trabajar el currículo oculto. Por ello debemos ser conscientes y saber darle un uso adecuado al tratamiento de la transversalidad en nuestras aulas.
Estos temas estarán presentes a través de las diferentes áreas, y en nuestro caso en el área de la E.F., según el artículo 8 del Decreto 105/92, de 9 de junio y la Orden del 19 de diciembre de 1995.
El deporte de La Orientación a través de la Educación Física, presenta muchas posibilidades de apoyo a estos temas que a su vez pueden ser trabajados de forma interdisciplinar como veremos más adelante.
Los temas transversales a través de su vínculo con el deporte de la Orientación, pueden ser tratados desde dos perspectivas. Los que están directamente relacionados y los que no presenta una relación directa. A continuación desarrollaremos los que si tienen un vinculo directo.
EDUCACIÓN PARA LA SALUD
El deporte de la Orientación como cualquier deporte debe de ser tratado desde una perspectiva saludable como toda actividad física escolar, pero además podremos incidir de forma transversal en una buena alimentación sana, así como crear unos hábitos de higiene y posturales. Debemos concienciar a los alumnos/as que con la actividad física se consigue estabilidad física, psíquica y social, Acercándonos así a un estilo de vida saludable. La Orientación posee unas características muy motivadoras y crea en el que la practica una gran sensación de bienestar y seguridad en sí mismo al enfrentarse constantemente con lo desconocido, en el medio natural. Esto hace de la Orientación un medio idóneo para crear en los niños/as esa necesidad por hacer deporte.
EDUCACIÓN AMBIENTAL.
Desde el área de Educación Física, la educación ambiental puede ser tratada a través de las actividades en la Naturaleza, para conocer el contexto que nos rodea, urbano o natural y los beneficios o riesgos que conlleva su cuidado y protección para no llegar a la degeneración medio ambiental. Sin menospreciar a los demás deportes en el medio natural, nos atrevemos a afirmar que el deporte de la orientación es uno de los que más potencia y conciencia a sus practicantes de la conservación del medio que nos rodea, Cualquiera que haya participado en la organización de alguna prueba de orientación o que haya participado como corredor de alguna prueba, estará de acuerdo con nosotros en que el espacio que es utilizado por los orientadores para el desarrollo de la prueba queda incluso más limpio al finalizar la misma. El espíritu del orientador esta muy concienciado en la conservación del medio natural, porque entre otras cosas además de ser amantes de la naturaleza es el medio que necesitan para practicar el deporte que les apasiona. Dentro de la escuela podremos incluso tratar este tema en relación con un trabajo de reciclaje realizando los materiales como las balizas con material de desecho. Podemos citar algunas normas del reglamento que hacen alusión a este tema. Algunos puntos extraídos del reglamento oficial de orientación
• Cada participante debe respetar a terceros, así como las propiedades privadas, cultivos y zonas de repoblación forestal.
• En el lugar de reunión no deben dejarse basuras.
Por realizarse eminentemente en el medio natural, quizás aquel Tema Transversal que parezca que más oportunamente se pueda tratar sea el de Educación Medio-Ambiental. Sin embargo, apuntaremos aquí, que una forma sólida de alcanzar tal objetivo no es mediante una serie de normas de comportamiento vacías de compromiso o concienciación a modo de receta procedimental. Sólo conociendo y comprendiendo el medio en el que nos movemos llegamos a valorarlo y respetarlo.
EDUCACIÓN PARA LA PAZ.
Grasa, R., citado por Contreras, O. nos dice: “la paz empieza por las personas, sigue por las relaciones interpersonales, los grupos... La paz es, pues, algo dinámico,... su logro último implica la armonía del ser humano consigo mismo, con los demás y con la naturaleza” (V.V.A.A., 2000. Zagalaz Mª Artega M. Educación física y su didáctica página 301)
Atendiendo a esta definición afirmamos que nuestro deporte también interviene en este eje. A través del deporte de la orientación, debemos luchar por que los niños/as adquieran las conductas como: colaboración, respeto a sus compañeros y a las normas, respeto a los contrarios, juego limpio (Fair play), de echo hay normas en el reglamento de Orientación que aluden directamente a estas conductas y las sanciona en su incumplimiento. Algunos puntos extraídos del reglamento oficial de orientación.
• La honestidad deportiva del orientador es un principio fundamental.
• Está prohibido seguir a otro corredor para aprovecharse de su mejor nivel técnico.
• Es obligatorio atender a un corredor que haya sufrido un accidente.
• Cada participante debe respetar a terceros así como las propiedades privadas, cultivos y zonas de repoblación forestal.
COEDUCACIÓN.
Uno de los objetivos de la LOGSE es el principio de la no-discriminación por razón de sexo. Con el establecimiento de este objetivo se pretende crear una escuela coeducativa que formación de personas autónomas y criticas y con capacidades de relacionarse participe en la f con los demás, si tener en cuenta el ser hombre o mujer.
Hernández Álvarez J. y Velásquez Buendía R. en su libro “Actividades físicas y deportivas extraescolares en los centros educativos”. Nos habla detenidamente de la coeducación tratada desde el deporte. Estos autores concluyen señalando que los planteamientos coeducativos de las actividades físicas y deportivas no deben centrase solo en una propuesta de actividades mixtas o a la obligación de jugar forzosamente niños y niña juntos, esto, apuntan los autores; “además de provocar resistencia y sentimientos de rechazo en unos y otros -debidos a estereotipos, a actitudes y a formas de conducta ya adquiridas-, conducirá, seguramente a un agravamiento del problema que se intenta solucionar”.
Como respuesta a esto, nos proponen ofrecer un planteamiento de este tipo de actividades en el que aspectos como el juego, la cooperación, la diversión, o el esfuerzo pueden ser acompañados conjuntamente por ambos sexos, introduciendo y potenciando en el alumno la idea de que la práctica de la actividad físico-deportiva no tiene porque ser la causa de separación de género.
En el deporte de la orientación podemos poner en practica esa teoría consiguiendo, sin lugar a dudas, unos resultados bastantes satisfactorios en nuestros alumnos/as. Puesto que no sólo es el factor físico el que predomina en este deporte, sino que el aspecto cognitivo presenta un protagonismo igual o incluso mayor. No por correr más, ni por ser el más veloz llegaremos antes a meta en este deporte, sino que será el que piense antes de correr el que no tendrá problemas por llegar a meta “pensar antes de correr”. En el trabajo grupal, las tomas de decisiones habrá que discutirlas y tratarlas entre todos. De esta forma queda a través del deporte de la orientación, desmitificada la supremacía del sexo masculino en algunas actividades físico-deportivas.
OTROS TEMAS TRANSVERSALES.
Desde un punto de vista más global e indirecto, podremos decir que existen otros vínculos con el resto de temas transversales, como la educación del consumidor, la educación vial, la educación sexual, cultura andaluza, etc. Donde la transversalidad la podemos integrar a través de juegos colocando balizas donde existan pruebas o preguntas sobre un tema en concreto y donde además de hacer actividad física. Trataremos temas transversales de forma directa sobre una adaptación del deporte a la búsqueda de balizas con mensajes relacionados entre sí.
Este breve recorrido por el currículo oculto nos hace ver que la orientación casa perfectamente con el trabajo transversal dentro de la escuela.
5.1.- Secuenciación por edades
Desarrollaremos en mayor media el Segundo y Tercer Ciclo siguiendo la Orden del 5 Noviembre de 1992 que nos guía el trabajo de las Actividades en la Naturaleza a partir del Segundo Ciclo de Primaria. No obstante, no olvidaremos las relaciones que puede tener en el Primer Ciclo.
1er Ciclo: Según lo dicho, para este primer ciclo tan sólo indicaremos que es en esta etapa en la que se desarrollan en el niño el conocimiento y percepción del propio cuerpo y la orientación espacio-temporal. Tienen ya una imagen sincrética, global de su propio cuerpo y es a partir de ella desde donde debemos empezar a actuar. Basándonos en esa imagen, los juegos irán encaminados a aspectos psicomotrices tales como el descubrimiento de la lateralidad y la noción de izquierda-derecha propias, equilibrio, coordinación (sobre todo dinámico general) y relaciones topológicas (cerca-lejos, delante-detrás, arriba-debajo...)
Todo ello como ya se ha dicho, desde la posición del propio cuerpo en el espacio. Como herramientas se usarán las experiencias motrices tónico-posturales junto con la verbalización de las actividades.
Las primeras tareas que podemos llevar a cabo se realizarán en un espacio inmediato y en reposo (J.C. Silvestre, 1987) obligando a la reflexión. Están muy cercanas a las propias de la etapa infantil.
Se trabajará el cálculo mental de ángulos, distancias manejables por los pequeños así como posiciones relativas entre objetos. Son tareas tranquilas y de coordinación óculo-segmentaria (manual) por lo que resultan muy indicadas para la vuelta a la calma realizadas de forma individual o por parejas.
El siguiente paso es trabajar en el espacio inmediato y en movimiento. Serán tareas en las que la referencia para el niño será él mismo:
Serán útiles en esta etapa juegos que obliguen a los niños a pensar -siempre desde su propia posición- antes de desplazarse o realizar una acción determinada.
Más cercana a la Orientación deportiva, encontramos la actividad denominada El Correlín. Consiste en un circuito que puede oscilar entre los 300 y 1 .500 metros. El niño seguirá un recorrido marcado con cinta de señalización, en el que encontrará controles en forma de balizas normales con pinzas normales (las mismas que para los mayores)
En la tarjeta de control se encuentran dibujos; la imagen de un animal, por ejemplo. En los controles se encontrará esas mismas imágenes. El niño pica en la casilla correspondiente. Por ejemplo: si se encuentra en el Control con el dibujo de un dinosaurio, deberá picar en la casilla de la tarjeta de control donde aparece un dinosaurio.
2º Ciclo: En esta etapa son capaces de traspasar la noción de izquierda-derecha a otros individuos lo que les capacita para poder integrarse ya en un espacio euclidiano y a usar el mapa como herramienta de orientación. Pueden realizarse juegos muy fácilmente en el patio del colegio con la ayuda de un mapa muy simple y claro. Sin embargo, la capacidad de atención de los niños de esta etapa es pequeña. No escucharán explicaciones largas o instrucciones complicadas. Así, comenzar explicando la naturaleza de un mapa de Orientación puede acabar confundiendo más que resultar útil. Trataremos de ir de mapas globales, poco específicos, hechos a mano y con representaciones simbólicas de zonas pequeñas que ya conozcan (la clase, el patio del recreo...) para ir ampliando el área que cubran y la información que proporcionen. Las actividades prácticas deben estar planteadas sobre esta misma base.
Los juegos se basarán en dos principios fundamentales:
• Paso de la visión normal en tres dimensiones al plano (realizar e interpretar dibujos a “vista de pájaro”)
• Paso de la visión en plano al relieve (juegos de construcción)
Un ejemplo de cómo podemos realizar una progresión hacia un mapa cada vez más complejo y que aporte más información puede ser el siguiente (basado en Beaumatin y Crapez: La Orientación en la Escuela). Se parte de circuitos sencillos y lineales cuyo “mapa” tan sólo indicaría la forma de rebasar el obstáculo (relacionan la posición relativa del niño con respecto a un objeto):

El siguiente paso es introducir uno que ya obligue a tomar una determinada dirección (relacionan un rumbo a partir de la posición del niño) Elevaremos la dificultad con los siguientes recursos que a su vez nos irán acercando gradualmente a un mapa cada vez más real:
- Aumento de la densidad de puntos - Aumento de la superficie de juego
- Eliminando el marco (sirve de referencia) - Puntos irregularmente sobre el terreno
- Empleo de cada vez más elementos reales (pupitres, papeleras, árboles...) en lugar de objetos colocados “a mano” en el suelo
- Empleo de elementos de control (letra que hay que copiar por ejemplo)
No es recomendable aún la Orientación individual en el medio natural al menos de forma libre e individual.
En el patio del colegio podemos realizar juegos que no impliquen una gran capacidad de orientación, centrándonos en aspectos más importantes a esas edades como el dinamismo global, la cooperación, el desarrollo de la imaginación... Así, podemos plantear juegos como “Los Detectives”, “La Búsqueda del Tesoro”... o cualquier juego similar.
En el primero, pondremos en un trozo de papel las pistas necesarias para llegar al siguiente, ajustando la dificultad para ofrecer el correcto equilibrio entre sencillo y difícil, entre aburrido y desmotivador. Ocultaremos esos trozos en sitios estratégicos y daremos a un grupo la primera pista para comenzar a jugar: “La primera pista está en el tercer árbol a la izquierda de la entrada”. Una vez encontrada podrán leer: “Si la siguiente pista quieres encontrar, hacia atrás deberás mirar. Busca el sitio donde tu basura debes colocar...” Como vemos, las pistas pueden ser literales (ir a tal árbol) o metafóricas (deben pensar en la papelera que tienen tras ellos) siempre buscando el equilibrio antes mencionado.
Podemos considerar que el segundo es igual al primero pero más complicado, de todas formas será mejor denominarlos mediante distintos nombres para que los niños tengan más claro a qué van a jugar. En esta “Búsqueda del Tesoro” realizaremos una implicación cognitiva y motriz mayores al exigir, además de descifrar esas pistas, superar pequeñas pruebas físicas, resolver problemas de forma mental, descifrado de pequeños mapas “de pirata”, cuenta de pasos en alguna dirección concreta o punto cardinal, etc. etc.
Una variación de El Correlín, sería la Orientación urbana, donde los niños suelen tener de 8 a 12 años, y que en lugar de ir guiados por una cinta, se orientan porque conocen las calles. Un ejemplo de recorrido sería el siguiente: en la tarjeta de control del niño aparecen unas casillas con dibujos diferentes: una cruz verde, una bandera del pueblo o de la ciudad, una rosa, un tenedor, unas monedas y una fuente; los controles se encuentran colocados, con los mismos dibujos, en lugares afines a esos dibujos: en la farmacia, en el Ayuntamiento, en un jardín, en la entrada de un restaurante, en un banco y en una fuente. Como se deduce, los niños realizan el recorrido buscando, con ayuda del mapa y sin brújula, los controles, y al igual que en la actividad anterior pica en la casilla que se corresponde con el dibujo que existe en el control.
Independientemente del resto de objetivos psicomotrices y socioafectivos, podemos plantear la actividad desde la perspectiva de la iniciación deportiva a la Orientación. En este sentido, los chicos aprenderán a llevar el mapa, a llevar la tarjeta de control que al mismo tiempo le sirve como descripción de los controles, a manejar la tarjeta de control, a saber cómo manejar la pinza y picar, dónde picar, las rutinas de la salida y las de la meta. Desarrolla aptitudes básicas de orientación, aumenta su sociabilidad al tener que trabajar en grupo...
3er Ciclo: Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que es una etapa de gran desarrollo psicológico, intelectual y físico y que puede darse de forma muy distinta de unos a otros. Esto implicará irremediablemente que planteemos juegos que permitan la individualización y diversos niveles de exigencia cognitiva, perceptivo-motriz y de cualidades físicas
Ya podemos introducirlos en el medio natural realizando juegos de Orientación siendo muy recomendable comenzar con recorridos cortos y precisos (tramos que incluyan claramente lo que queremos enseñar) y junto al maestro. Y teniendo en cuenta que a partir de aquí todos los juegos precisan de la interpretación topográfica del terreno por lo que se hace necesaria una introducción teórica previa del mapa y uso de la brújula.
Sin el maestro en el grupo que realiza la actividad, podemos servirnos de las siguientes ideas para facilitar su desarrollo:
• Actividades en grupo para reducir la ansiedad.
• Comenzar con el mismo recorrido que se hizo junto al maestro pero realizado de forma inversa. También reduce la ansiedad al reconocer las zonas por las que pasan. Además es un gran recurso organizativo al no tener que preparar otro circuito: se aprovecha el existente.
• Con nuevos recorridos, hacer que estos sigan elemento lineales claramente reconocibles y seguibles (caminos, tendidos eléctricos, accidentes geográficos...)
• Emplear un mapa que muestre sólo el área de la zona en la que nos vamos a mover y simplificado en detalles no relativos al recorrido.
• Puntos de control fácilmente localizables o no demasiado ocultos.
• Indicaciones en carteles tipo “Vas bien” en puntos conflictivos como bifurcaciones de caminos. De forma que si lees “Vas mal” sólo debes volver al último punto en el que ibas bien e intentarlo de nuevo.
• Aumento progresivo de la variedad de accidentes geográficos y simbología a interpretar.
• Aumento progresivo de la dificultad y/o distancia del recorrido en sí mismo.
Debemos tener en cuenta que, a cualquier edad pero en este grupo de forma más notable, un mapa “sobre-usado” pierde por completo su capacidad educativa y lúdica ya que se actúa de memoria, sin ninguna otra implicación cognitiva o reflexiva.
Una vez que se tenga cierto dominio, podemos emplear un juego muy apto para cualquier edad y experiencia por su alta capacidad lúdica. La diferencia la marcará la dificultad y extensión del terreno y la ubicación de los puntos. Distribuimos estos por el espacio que vayamos a cubrir y los ocultamos. Cada uno tendrá una marca descriptiva (símbolo que hay que copiar, pinza para picar con diferentes dibujos...) para demostrar más tarde que se han conseguido encontrar. Así mismo, cada punto ofrecerá una puntuación diferente en función de su dificultad.
Al principio del juego damos un mapa de la zona a cada equipo unos dos minutos antes de comenzar para que marquen en secreto su estrategia ya que el mapa mostrará, además de los detalles del terreno y de los puntos, la puntuación que otorga cada uno.
Todos los equipos salen a la vez y tienen que volver antes del tiempo límite establecido. Cada medio minuto de retraso se penaliza con una cantidad negativa de puntos que irán aumentando proporcionalmente al retraso. El equipo debe llegar completo: los miembros deben llegar todos juntos y a la vez.
Será motivo de sanción el cambiar de sitio o llevarse un punto de control para evitar que pueda puntuar otro equipo.
Podemos aumentar el interés del juego incluyendo la siguiente variante, que sabremos administrar para ofrecer la dificultad adecuada (complicar un terreno sencillo por naturaleza, por ejemplo), apropiar el juego a la edad y fines educativos o simplemente para que nos “dé más de sí”. A parte de cualquiera que se nos ocurra, ésta variante consiste en introducir la figura del cazador: uno o varios cazadores valiéndose de algún medio para marcar a los participantes (pistolas de agua llenas de alguna pintura lavable por ejemplo). Cada cazador usa una pintura de un color distinto y trata de manchar a cada equipo (se debería usar indumentaria blanca). Sólo cuenta una mancha de color por equipo, es decir, si varios miembros de un equipo llegan manchados de un color, sólo cuenta uno. Las manchas restarán puntos.
De forma general para todas estas edades, diremos es importante reconocer las diferencias en las capacidades mentales y el desarrollo social y emocional tanto de los grupos por edad como individualmente. Los maestros deben ser sensibles a los niveles individuales de habilidad y confianza dentro del grupo para ofrecer las actividades apropiadas al nivel mental y físico.
Es fácil motivar a niños en este grupo de edad. Por el contrario, se les hiere fácilmente con la crítica. A los niños más jóvenes les gusta ser el centro de atención y buscar la aprobación del maestro. Los niños mayores se preocupan más por la aprobación de sus compañeros.
El refuerzo positivo es muy importante en las primeras edades. Mantendremos éste para los mayores pero incluiremos la competición como forma de diversión y mejora de sí mismo. Esta competición será en todo momento por equipos y manteniendo como principal objetivo la cooperación para lograr resultados positivos. Es conveniente que los grupos sean mixtos -chicos y chicas- así como no muy numerosos para que la participación no se diluya.
5.2.- Seguridad
5.2.1.- Consideraciones generales
A continuación se expondrán una serie de medidas generales de seguridad válidas para cualquier actividad en el medio natural.
• Planificación junto con el Equipo Técnico de Coordinación Docente para cubrir todos los trámites burocráticos pertinentes según la dimensión de la actividad: permisos paternos, seguros, personal dedicado, Protección Civil, transporte...
• Tener en cuenta la atención a la diversidad de posibles niños / as con N.E.E. (movilidad, asma, alergias…)
• Conocer perfectamente el terreno (orografía y características) y el uso del material
• Realizar personalmente el recorrido supervisando el terreno con poca anterioridad para asegurarnos de que no haya sufrido cambios que influyan en el transcurso de la actividad o supongan un peligro.
• Contar con la ayuda de más docentes o colaboradores en el desarrollo de las actividades
• Evitar juegos que suponen una dispersión descontrolada de los participantes (tipo escondite) aun teniendo completamente delimitada la zona de acción.
• Evitar los días con posibilidad de lluvia y aquellos posteriores a la lluvia.
• Evitar horas críticas o extremas:
- demasiado temprano: nieblas, frío, humedad...
- horas centrales: calor
- demasiado tarde: falta de visibilidad
• Bajo ninguna circunstancia emplear el uso directo, ni siquiera las cercanías, de zonas conflictivas: cotos de caza, terreno abrupto, zonas de cultivo y privadas...
• NO INGERIR NI BEBER NADA QUE PUEDAN ENCONTRAR, ni siquiera cultivos sembrados.
• En el caso de las setas, tampoco tocarlas ya que pueden liberar esporas que luego podemos llevar a los ojos o boca con las manos y resultar tóxicas o producir reacciones alérgicas.
• Llevar agua potable en cantidad
• Llevar botiquín y contar con conocimientos en 1os auxilios adaptados al medio natural (picaduras de insectos, quemaduras... etc.)
5.2.2.- Control de grandes grupos
(Reducción de la dispersión)
Para finalizar, se comentarán algunos recursos que serán útiles para reducir la dispersión de los grupos en el medio natural, una de las mayores preocupaciones de los responsables de las actividades de orientación con niños si no van acompañados.
Una primera solución puede ser la delimitación del perímetro total o zonas de riesgo amplias mediante cintas de tipo policial a modo de línea limite (si llegas, ya sabes que te has pasado) Lo ideal, aunque es costoso sobre todo en áreas grandes, es delimitar todo el perímetro. Tras la práctica debemos retirar todo el material de delimitación.
Un elemento realmente útil es realizar la Orientación en recorridos en estrella: Consiste en la búsqueda de tantos puntos de control como se estime necesario y con la dificultad adecuada. Pudiendo ser algunos más fáciles y otros más difíciles para aumentar la motivación.

La peculiaridad es que estos puntos se encuentran alrededor de un punto central al que siempre se debe volver antes de ir a por otro, se hagan en orden o no. Esto facilita el control por parte del docente tanto en la evolución de sus alumnos (facilita los feedbacks) como en su dispersión ya que si no encuentran el punto exacto siempre pueden volver al centro a pedir consejo o pasar a otro punto.
Si se encuentra accidentalmente otro punto de control distinto al que se pretendía encontrar, no vale ya que hay que decir a por cual se va. Será labor del maestro evitar estas situaciones mediante la correcta distribución de los puntos.
Como último recurso introduciremos y haremos cumplir a rajatabla la ley que denominaremos: “quietos y silbato” mediante la cual haremos que cada grupo lleve consigo siempre al menos un silbato que usarán sólo en caso de que se sientan perdidos. Deberán permanecer quietos y esperar a que lleguemos a su encuentro. Este método se reforzará mediante el refuerzo del sentimiento de responsabilidad (pueden ser útiles cuentos clásicos como el de Pedro y el Lobo) y la prevención de estas situaciones mediante una correcta planificación.
Muchos son los deportes, que tratados desde un punto de vista educativo, aportan positivamente al desarrollo integral de los niños/as en la escuela. Una gran mayo-ría de estos, están a la orden del día en nuestra sociedad así como en los medios de comunicación que pueden entorpecer nuestro trabajo con los alumnos/as, ya que lo que se ve en la televisión pocas veces tiene que ver con lo que nosotros, como educadores, debemos transmitir.
A lo largo de esta comunicación vemos que son muchos factores los que apuntan a la orientación como un deporte completo, donde la educación integral de los alumnos/as difícilmente puede ser entorpecida por lo anteriormente dicho. El hecho de que sea un deporte minoritario y que aún no esté infectado de todo lo que rodea a los demás deportes mayoritarios y tradicionales como el fútbol o el baloncesto, puede ser algo positivo para la orientación. No hay que negar que muchos son los aspectos que dificultan la integración de la orientación en la escuela como el desconocimiento por parte de los especialistas, la falta de medios, el miedo a posibles peligros (nivel de contingencia), profesores reacios a salir del centro, etc.
A pesar de todo esto me afirmo en decir que la orientación es un buen deporte educativo, que aún no se ha dado a conocer lo suficiente en la escuela y por ello su principal enemigo es el desconocimiento. Está en nuestras manos que actividades como ésta se fomenten siempre dentro de un marco educativo, de ocio y tiempo libre y, como no, de competición.
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