LOS VALORES DEL DEPORTE EN EL AÑO EUROPEO DE LA EDUCACIÓN A TRAVÉS DEL DEPORTE

 

 

 

Autor:
José Sanchís Ramírez

 

 

 

Universidad de Sevilla

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1.- INTRODUCCIÓN                                                  

 

 

 

El hecho de que todos los años sean declarados “año europeo” de la materia que sea, parece, en principio, que carece de una importancia real. Sin embargo aunque solamente lo miremos desde el punto de vista del debate que ello provoca y en consecuencia la concienciación de gran parte de los ciudadanos, ya debe ser considerado rentable para la materia de que se trate.

Para los que conocemos y sentimos algo más que atracción por el deporte ha supuesto más que una satisfacción que el 2004 fuese declarado “Año europeo de la Educación a través del Deporte”. Durante 12 meses se han generado cursos, jornadas, congresos, etc. que han producido una gran sensibilización en torno al deporte como elemento educativo no sólo dentro del contexto deportivo, sino en la sociedad en general pues es en ella donde debe enraizar el mensaje principal.

Sin embargo, emitir el mensaje de que el deporte es portador de valores tiene siempre algo de pretencioso y simplista si su razonamiento no se asienta sobre unos verdaderos parámetros medidores del concepto moderno de deporte y todas sus variantes.   

Como premisa a este planteamiento se hace necesario acudir a la clarificación de determinados conceptos generales y clasificaciones, por lo cual pido excusas al lector, pero deben servir de pilar o apoyo del núcleo fundamental de lo  que sigue. Aclaraciones terminológicas y conceptuales que, naturalmente, rondan en torno a “los valores” y al “deporte”.

 

 

 

1) En primer lugar, al analizar las teorías sobre los valores, encontramos una gran profusión de escritos sobre ello. Para centrar algunos conceptos y definiciones sobre  la “Teoría del valor”  hemos acudido inicialmente a las enciclopedias: Encarta-2000 y Bruguera :

Axiología (del griego axios, ‘lo que es valioso o estimable’, y logos, ‘ciencia’), teoría del valor o de lo que se considera valioso. La axiología no sólo trata de los valores positivos, sino también de los valores negativos, analizando los principios que permiten considerar que algo es o no valioso, y considerando los fundamentos de tal juicio. (Encarta, 2000)

 

 

 

Axiología: Parte de la filosofía que se estudia la naturaleza de los valores (lo bello, lo bueno, etc) y su influencia. (Bruguera, pág. 227)

 

 

 

También es necesario concretar alguna definición sobre el concepto valor (valores) y para ello, después de una pequeña revisión de fuentes, tomemos algunas de las  encontradas en artículos publicados en Internet

VALOR-(ES)

 

 

 

“Se define como la cualidad física, intelectual o moral de alguien. Calidad de algo digno de interés y estima. Cada una de las supuestas cualidades positivas, consideradas en abstracto.”

 

 

 

“También es todo aquello que satisface una tendencia, una aspiración, un deseo nuestro, todo aquello que de algún modo conviene a nuestra naturaleza, es todo aquello que es capaz de romper nuestra indiferencia, aquello que responden a nuestras tendencias e inclinaciones, lo que destaca por su perfección.”[i] 

 

 

 

“Los valores son cualidades de los objetos factuales o de los objetos ideales, de las acciones humanas o de las personas, que apreciamos y estimamos, porque intersubjetivamente las consideramos beneficiosas para:

 

 

 

A.        la satisfacción de las necesidades humanas, naturales y culturales;

B.        para el desarrollo de las dimensiones de la persona humana: corporal, cognitiva, desiderativa, emocional, sexual, estética y artística, social y técnico-productiva;

C.       para la construcción de una convivencia social, justa, solidaria y democrática;

D.       para la construcción de un orden mundial económico y jurídico-político justo, solidario y democrático”[ii]

Concretadas las anteriores definiciones de valor, de valor de las cosas o de las acciones, afirmamos que el valor debe entenderse cuando menos de dos formas:

A) El valor en términos absolutos u objetivos de las cosas o las acciones, concepto que es defendido por aquellas tesis que piensan que el valor es inherente a la cosa o a la acción y que persiste más o menos inalterable a través del tiempo. Tiene relevancia por su utilidad y su naturaleza. Igualmente apreciamos en ello un carácter intrínseco y permanente.

El oro parece que es un material muy útil, además de bello y que tiene un gran reconocimiento en todas las sociedades actuales y pasadas de cualquier parte del mundo. Es algo que se intenta poseer porque tiene unas características intrínsecas que le hacen ser apetecible para la propiedad.

La bondad, como otros atributos del ser humano, es una cualidad prestigiada por los mismos y ello la hace apetecible de poseer, tanto para uno mismo como para las personas apreciadas que nos rodean.

En ambos ejemplos el valor perdura. Es más o menos inalterable a través del tiempo.

B) También podemos hablar del valor subjetivo o relativo de las acciones o de las cosas.

El agua en estado natural parece que es un bien que puede ser reconocido con unas propiedades intrínsecas a priori beneficiosas para el ser humano, pero ¿tiene el  agua mismo valor para todas las personas y en todas las circunstancias? 

¿Tiene el mismo valor para un pescador que  para un biofísico?  Incluso ¿tiene el mismo valor para un biofísico que para un bioquímico?

¿Tiene el mismo valor para un campesino de zona desértica que para un campesino de la ribera  del  Ebro?

Sin duda alguna, NO. Cada uno le va a dar un valor distinto y sin embargo estamos hablando siempre del mismo elemento: el agua.

De la misma forma podemos hablar del valor de las acciones y nos encontramos que para distintas sociedades o culturas una misma acción puede tener distintos valores.

El ganar una carrera atlética en los primeros Juegos Olímpicos antiguos no representaba para el ganador y para la sociedad de la época lo mismo que para un atleta de estos años.

De la misma  forma que un valor tan apreciado para el ser humano  como es la vida no lo es de igual manera para los niños de la izquierda que para el niño soldado de la imagen derecha

         

   

 

 

 

 

 

 

Además de estas dos formas de entender los valores, muchos pensadores hacen una distinción entre Ética y Moral, sosteniendo que "Ética" sería la disciplina filosófica que se ocupa de la fundamentación racional del comportamiento moral del hombre mientras que "Moral" sería todo lo que se refiere a los valores en tanto asumidos y vividos por la gente, o sea, a la dimensión subjetiva o a la moralidad vivida de hecho por los individuos o grupos determinados. Esta forma de diferenciar ambos conceptos parece ser práctica y por su lógica hemos de plegarnos a ella.

En el proyecto VPVPE[iii] (Valores para vivir. Un proyecto educativo), soportado por la UNESCO y promovido por el Comité Español del UNICEF, Planet Society, y Brahma Kumaris, con el asesoramiento del Claustro de Educación del UNICEF (Nueva York), se proponen doce valores humanos que se describen como básicos o universales. Dicho proyecto es la continuación de otro, "Compartir nuestros valores para un mundo mejor", presentado  y empezado en 1995 por Brahma Kumaris. Teniendo en cuenta que el deporte no es otra cosa que la suma de acciones humanas, esta relación de valores nos puede ser útil para el tratamiento educativo de nuestra actividad.

Los valores básicos descritos en este proyecto son  los siguientes: Cooperación, Libertad, Felicidad, Honestidad, Humildad, Amor, Paz, Respeto, Responsabilidad, Sencillez, Tolerancia y Unidad.

Estos doce valores, describen los autores del proyecto, pretenden servir de valores guía para una exploración más a fondo tanto de éstos como de todos los demás valores que puedan encontrarse.”

2) En segundo lugar entraremos en el término deporte para poder hacer una distinción en el binomio “los valores del deporte”

Socialmente, en sus orígenes, se ha venido entendiendo como deporte cualquier acción donde interviene el ejercicio físico sin una finalidad exterior  y sin pretender un fin económico.

Pero es más, también se entiende el deporte en nuestros días como aquella actividad física que mediante su práctica se pueden conseguir unos beneficios económicos, aunque es verdad que a este tipo de deporte se le pone el adjetivo de “profesional” para distinguirlo del concepto aficionado.

Debemos preguntarnos que diferencias esenciales podrán encontrarse entre dos sujetos que realizan una misma actividad basada en ejercicio físico: un aizcolaris (deportista profesional) que cobra por competir y corta 18 troncos en un tiempo determinado y el leñador (no deportista) que lo hace por motivos de trabajo y que también percibe un salario por dicha actividad. (profesional)

De igual forma, que podríamos preguntarnos que diferencias importantes existen entre un levantador de piedra (deportista  profesional) y un cargador de muelle (no deportista) como vemos en las siguientes fotografías.

 

 

 

              

  

 

 

 

Y aún más, también hoy entendemos (al menos institucionalmente) como deporte algunas actividades de escasa actividad física humana: Ajedrez, Colombofilia, Colombicultura, Galgos, etc.

Desde 1992, la llamada “Carta Europea del Deporte”, en su finalidad de configurar un concepto más social, más participativo del  deporte, ha servido para dispersar aún más, si cabe, el concepto deporte, añadiendo más confusión a este farragoso tema. 

 

 

 

Incluso bajo ese marco institucional que encuentran las federaciones deportivas se aprecia la dispersión. Por ejemplo, dentro de los deportes llamados aéreos y por tanto bajo la organización de una misma federación deportiva aparecen bajo la denominación de deportistas tanto los que construyen pequeños aviones que luego vuelan como los sujetos que surcan los cielos aprovechando las corrientes térmicas tan sólo con unas cuerdas y unos metros de tela.

También decimos que practican montañismo al que pasea por la montaña como el que es capaz de escalar por paredes escarpadas de miles de metros con enorme dificultad, esfuerzo físico y gran riesgo.

 

 

 

Para colmo de todo ello encontramos una serie de modalidades que se agrupan bajo la denominación de “deportes extremos” cuyas actividades están basadas en el riesgo y la incertidumbre. Tras estas características se ocultan otras actividades a las que difícilmente puede denominarse deporte. Por ejemplo el “Vale-tudo”[iv] (vale todo) en la que dos personas subidas en un ring luchan  tal y como se describe en su denominación.

(foto: Klagemberg, A.)[v]

2.- VALORES DEL DEPORTE

En este maremagno práctico y conceptual en que nos movemos comienza realmente a ser comprometido hablar en términos absolutos de “los valores del deporte”.

¿De qué deporte?

¿Es que todas las modalidades y especialidades deportivas pueden desarrollar los mismos valores?

¿La caza y el ciclismo? ¿La vela y el tiro olímpico? ¿la orientación que el boxeo?  ¿Todos pueden generar  valores de la misma forma y del mismo rango?

Evidentemente NO. 

Al ser el deporte un concepto que engloba las acciones humanas de tan amplia gama y características, es bastante fácil encontrar tantos defensores como detractores que justifiquen el soporte de valores o antivalores en cada caso.

Los medios de comunicación no dejan de introducir en la sociedad mensajes en uno y otro sentido, lo que nos hace contrastar que no toda práctica deportiva puede resultar beneficiosa para que los sujetos se revistan de valores humanos necesarios. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

(Diario El País)

 

 

 

Pero ya hemos dicho que el deporte no es nada sin las personas. No existe fuera de ellas. Hay deporte porque hay personas que lo practican. El deporte como concepto en abstracto no tiene valores ni antivalores. Somos las personas que lo practicamos quienes le damos esa consistencia a través de nuestra forma de práctica, a través de nuestra intervención en las acciones. Por ello podemos afirmar con rotundidad que los valores (los valores morales) acompañan  al ser humano en todas las acciones de su vida; haga deporte o no lo haga; trabaje o no trabaje; asista a un concierto de música o una velada.

Los grandes defensores del deporte suelen adjudicarle, como ya hemos visto, una gran variedad de valores morales y sociales, desde el "fair-play" hasta la cooperación, la ayuda mutua o la identificación con las normas. A éstos se les podrá contestar también que el deporte en si mismo no tiene nada que ver con la moral, es la utilización del deporte la que lo puede convertir en promotor de ciertos valores como los señalados, pero también en promotor de los contrarios: agresividad, engaño, protagonismo exacerbado, etc.

 

Incluso, desde el punto de vista físico, el deporte no siempre mejora el organismo; piénsese, por ejemplo, en las consecuencias de la especialización precoz, o la adquisición de automatismos motores tan rígidos en algunos deportistas que les hace difícil la consecución de movimientos nuevos y, por lo tanto y paradójicamente, la mayor habilidad en un ámbito deportivo determinado reduce en ese individuo su disponibilidad motriz generalizada.

 

 

 

3.- LA SOCIEDAD Y LOS VALORES A TRAVÉS DEL DEPORTE

Sin embargo, en los últimos años asistimos a una extensa corriente de pensamiento que resalta de una manera significativa los valores que puede desarrollar el deporte y cabe pensar si ello tiene que ver con dos factores de actualidad:

Uno.-  La  crisis general de valores en la que vive la sociedad moderna, sobre todo en los países desarrollados más que los subdesarrollados.

Otro.-   La enorme importancia que está adquiriendo la práctica deportiva dentro de las mismas sociedades y que puede medirse por  el creciente y  constante volumen de practicantes.

¿Pudiera ser por tanto que estemos viendo en el deporte una tabla de salvación a la que acudir en este período de crisis de valores?

Escuchamos  a los responsables sociales (sociedad civil y sociedad religiosa) hacer una defensa a ultranza del deporte como portador de valores, algunas veces incluso más allá de lo que pudiera parecer normal.

Por ejemplo y dentro de la Iglesia Católica, el arzobispo de Valencia dedica una carta pastoral al deporte en la semana en la que el Valencia C.F. gana la liga en el pasado mes de mayo, relacionándolo con la evangelización y en la que encontramos frases como la siguiente:

“Valores del deporte son expresiones de la nueva evangelización” .

 

 

 

El Arzobispo expresó: “no puedo sino mostrar mi profunda y sincera alegría por esta victoria futbolística que alegra a toda nuestra sociedad”; y añadió que “ser cristiano no es incompatible con ser futbolista, aficionado, directivo o entrenador”

También encontramos algunos pronunciamientos de su santidad el papa Juan Pablo I resaltando los valores que el deporte puede tener

 

 

 

  con un enfoque adecuado. En concreto observamos el discurso de S.S. a los participantes en un torneo de esquí  (14 de septiembre de 1991)

“los deportes son un medio muy eficaz para suscitar la estima y el respeto mutuos, la solidaridad humana, la amistad y la buena voluntad entre los individuos.”

 

 

 

De igual forma ocurre con la sociedad civil encontrándonos numerosas citas sobre la importancia de los valores en el deporte pronunciadas por los representantes institucionales a todos los niveles. Como ejemplo tomemos el caso de los principales mandatarios de los países miembros de la UE. en la llamada Declaración de Niza del año 2000, en cuyo contenido se incluye el siguiente principio rector:

“La declaración establece principios relativos a los diferentes aspectos del deporte con el fin de preservar la cohesión y los nexos de solidaridad que unen entre sí todos los niveles de la práctica deportiva, la equidad de las competiciones, los intereses morales y materiales y la integridad física de los deportistas, y especialmente la de los jóvenes deportistas menores de edad.”

 

 

 

“Se insta a las instituciones comunitarias y a los Estados miembros a que sigan examinando sus políticas sobre la base de estos principios si así lo desean.”

 

 

 

O cuando en el punto 3 del Anexo IV de las conclusiones leemos:

“El deporte es una actividad humana basada en unos valores sociales educativos y culturales esenciales. Es factor de inserción, de participación en la vida social, de tolerancia, de aceptación de las diferencias y de respeto de las normas”

 

 

 

 

 

 

Con mayor relevancia aun, en cuanto a los valores del deporte, encontramos la Declaración del Consejo y los representantes de los gobiernos de los estados miembros reunidos en 5 de mayo de 2003. (Diario Oficial de la Unión Europea 7.6.2003)[vi], que con el título “El valor social del deporte para la juventud” manifiestan cuestiones de notable importancia sobre el tema:

 

 

 

1.        SUBRAYAN la necesidad de difundir los valores del deporte: fomento del bienestar físico y mental, y mejora de la calidad de vida,

2.        DESTACAN que es posible conferir un mayor atractivo a los sistemas educativos utilizando el deporte como instrumento educativo para incrementar la participación de los jóvenes tanto en la educación formal como en la educación no formal,

3.        RESALTAN la importancia de fomentar los valores y virtudes de la autodisciplina, la autoestima y el esfuerzo favorecidos por el deporte, ayudando así a los jóvenes a tener conciencia de sus  capacidades y limitaciones y a superar las dificultades que puedan encontrar en su vida cotidiana,pudiendo, como resultado, lograr sus objetivos y conquistar su autonomía,

4.        PONEN DE RELIEVE que a través de los valores de solidaridad, respeto a los demás, participación y juego limpio, el  deporte contribuye a la socialización de los jóvenes, fomenta su participación en la vida pública y promueve los valores democráticos y la ciudadanía entre los jóvenes,

 

 

 

5.        DESTACAN el papel que puede desempeñar el deporte en la cohesión social, especialmente entre los jóvenes desfavorecidos,

 

 

 

6.        DESTACAN que al fomentar la tolerancia, la aceptación y el respeto de la diversidad en relación con otros jóvenes atletas, el deporte puede contribuir considerablemente al entendimiento intercultural y a la lucha contra el racismo, la xenofobia, el sexismo y otras formas de discriminación...”

 

 

 

    Y todo ello se hace sin perder de vista que la práctica deportiva está permanentemente amenazada por una serie de factores exógenos que pueden convertirla, en vez de herramienta para conseguir una verdadera formación humana, en herramienta de deformación en valores. Por eso los propios mandatarios europeos reconocen, al comienzo de este último texto citado, el siguiente párrafo:  

“RECONOCIENDO que, de centrarse en la dimensión económica del deporte en Europa, se corre el riesgo de debilitar su función educativa, social y sanitaria para los jóvenes”

 

 

 

Observemos a continuación algunos datos obtenidos del reciente eurobarómetro[vii] especial sobre “Los ciudadanos de la Unión europea y el deporte”. La muestra fue tomada de entre los mayores de 15 años el 2003, y aunque en ese momento sólo figuraban dentro de la Unión 15 países, los datos se adquirieron de los 25 actuales. Aunque la mayor parte de sus preguntas estaban destinadas a averiguar porcentajes de práctica, también encontramos algunas sobre los valores del deporte...

Se le pidió a los encuestados que se pronunciasen sobre las ventajas principales del deporte y el resultado obtenido nos permite observar que para el 78% de los europeos el deporte es un extraordinario medio para mejorar la salud, (Chipre 83%, España 76%, Austria 73%).

Es esta la utilidad más importante que encuentran en el deporte los ciudadanos de Europa, seguidas a distancia en los resultados por otras como la diversión, la mejora de las capacidades físicas, etc. 

También se les pidió citar los valores que el deporte desarrolla más. Según los resultados obtenidos a estas dos cuestiones, resulta que el deporte tiene consecuencias benéficas a la vez al nivel individual y al nivel social.

En el plano individual, para los encuestados el deporte desarrolla valores como la disciplina (47 %) y el sentido del esfuerzo (43 %). El primero de ellos obtiene su porcentaje más elevado en Alemania (el 60 %). El segundo obtiene el 64 % en los Países Bajos.

En el plano social los resultados nos muestran que para más de ocho sobre diez (81 %), el deporte sirve para favorecer el diálogo entre las diferentes culturas. Esta idea tiene sus tanteos más elevados en Grecia (93%), en Portugal (90%) y en Irlanda (89%).

Igualmente, se observa que para el 59% el deporte permite luchar contra toda forma de discriminación.

Por fin, cuando se les pide a los ciudadanos de la Unión Europea citar los valores que el deporte desarrolla más, es el espíritu de equipo el que vuelve a resaltar en primer lugar. Ha sido citado por más de 60 % de los encuestados.

    Sin embargo, en cuanto a las preocupaciones aparecen, entre otras, la excesiva importancia en la relación dinero-deporte, la necesidad de que los sistemas educativos y deportivos estén coordinados y la lucha contra el dopaje.

4.- CONCLUSIONES

Sea por las razones que fuere, lo cierto es que en estos momentos existe una corriente amplia de estudiosos que otorga al deporte unas características que le hacen soporte y medio eficaz para conseguir esos valores éticos, sociales, democráticos, etc.

 

 

 

Esta corriente se hace extensiva a la sociedad en general, deportiva y no deportiva, otorgándole una potencialidad que, de estar bien desarrollada en su aplicación, se convierte en un poderosísimo instrumento para conseguir ciudadanos mejor conformados en valores.

5.- BIBLIOGRAFÍA

 

 

 

 

 

 

-          GUTIERREZ, M.   (1995). Manual sobre valores en la educación física y el deporte.  Ed. Gymnos. Madrid.

 

 

 

-          LOPEZ-QUINTÁS, C. et al.(2002).  Comunicar valores humanos: Un estudio sobre los principios. Ed. Unión Editorial. Madrid. 2002

 

 

 

-          YUREN, M.T. (2002). Valores y educación: problemas y perspectivas [Reseña del libro: Educación y valores (3 tomos)]. Revista Electrónica de Investigación Educativa,  Consultado el día de 24 febrero 2005 en el World Wide Web:

 

 

 

-          <http://redie.ens.uabc.mx/vol4no1/contenido-yuren.html>

 

 

 

 

 

 

 

 

 



[i]- [En línea].< http://www.intec.edu.do/~yberges/etica1.doc >.[consulta:25 de febrero 2005]

[ii]DOMINGUEZ, J. La educación en valores Junio 2004. [En línea]. <http://www.nodo50.org/movicaliedu/dominguezvalores.pdf>. [Consulta: 14 noviembre 2004]

 

 

 

[iii]  Valores para vivir. Programa educativo internacional. [en línea] <http://www.livingvalues.net/espanol/objetivos.htm>. [Consulta: 12 de noviembre 2004]

 

 

 

[iv] SAMPAIO, P. III Meca World Vale Tudo. [En línea] <http://www.surfway.com.br/link_fight/meca03.asp#>  [Consulta: 23 de febrero 2005]

 

 

 

[v] KLAGEMBERG, A. III Meca World Vale Tudo. [En línea] <http://www.surfway.com.br/link_fight/meca03.asp#> [Consulta: 23 de febrero 2005]

 

 

 

[vi] Diario Oficial de la Unión Europea C 134/5.  El valor social del deporte para la juventud 5 mayo.  [En línea]  7 junio 2003. [consulta 24 de febrero 2005] <http://www.cocemfe.es/declaracindeporte.pdf>

 

 

 

 

 

 

[vii]   Eurobaromètre Spécial. Bruselas. 21 noviembre 2003.[ En línea]

 

 

 

  <http://europa.eu.int/comm/public_opinion/archives/ebs/ebs_213_rapport_fr.pdf>.  [Consulta 24 febrero 2005]

 

 

 

 

 

 

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